La piel grasa afecta a más hombres que a mujeres y se reconoce por el brillo persistente, los poros dilatados u obstruidos y la aparición de puntos negros. Aunque pueda resultar incómoda, no es una fatalidad: existen cuidados cosméticos adaptados que ayudan a purificar, hidratar y matificar el rostro.
Una rutina mal adaptada puede favorecer los granitos, las rojeces, la sensación de tirantez, el exceso de brillo e incluso el envejecimiento prematuro. Por eso, conviene elegir productos formulados específicamente para el rostro masculino y observar cómo reacciona la piel antes de cambiar de cuidado.
Qué es la piel grasa
Una piel grasa es fácilmente identificable: a diferencia de otros tipos de piel, presenta un aspecto brillante y graso, poros grandes, dilatados u obstruidos, además de puntos negros. El brillo aparece especialmente en la zona T, que se extiende desde la barbilla, pasa por el puente de la nariz y llega hasta la frente.
Las pieles grasas sufren lo que se denomina «exceso de sebo» o «hiperseborrea». El sebo es una sustancia oleosa visible en la superficie de la piel. La epidermis lo produce de forma natural a través de las glándulas sebáceas para formar una barrera protectora, llamada «manto hidrolipídico», que protege la piel frente a las agresiones externas.
Cuando la piel produce demasiado sebo, pueden aparecer acné e imperfecciones. Se habla de piel acneica cuando el rostro presenta una erupción de granos, quistes o comedones, tanto en la superficie como en las capas inferiores de la piel.
Las pieles grasas tienen una reputación poco favorable. Sin embargo, están mejor protegidas frente a las agresiones y mejor hidratadas. También envejecen mejor gracias al sebo protector que producen en cantidad. Tener la piel grasa no garantiza envejecer tan bien como George Clooney, pero sí hace esencial regular la seborrea.
Por qué los hombres suelen tener más sebo
Las características del rostro masculino son diferentes de las del rostro femenino. Por ello, los cuidados utilizados -crema, gel hidratante, limpiador o contorno de ojos- deben responder a sus particularidades.
La piel de los hombres es más gruesa que la de las mujeres y los rostros masculinos contienen más glándulas sebáceas. Como consecuencia, la piel masculina produce naturalmente más sebo, una sustancia grasa situada en la superficie de la epidermis para protegerla.
Desde el punto de vista estructural, los hombres poseen más glándulas sebáceas y poros, una especificidad relacionada con una producción de sebo dos veces superior a la de las mujeres.
- La testosterona y otras hormonas andrógenas estimulan las glándulas sebáceas y hacen que la piel sea más gruesa.
- Durante la pubertad, el nivel hormonal alcanza su punto máximo, lo que puede provocar una piel grasa.
- La predisposición genética puede transmitirse de generación en generación.
- El calor y la sudoración aumentan la temperatura cutánea y estimulan la producción de sebo.
- El estrés y las preocupaciones pueden hacer que la piel se caliente y se engrase con mayor facilidad.
- El consumo excesivo de azúcares rápidos y productos lácteos puede estimular la producción de lípidos por las glándulas sebáceas.
- Una limpieza demasiado agresiva puede provocar una sobreproducción de sebo para proteger la epidermis.
La evolución de la piel grasa con el paso del tiempo también es diferente. En los hombres, la producción de sebo disminuye de forma progresiva y lenta a partir de los 35-40 años.
En invierno, por el contrario, predomina la tendencia a la piel seca y se necesita una mayor nutrición.

Por qué es importante limpiar el rostro mañana y noche
En un hombre, la limpieza facial es un paso que no debe descuidarse, por la mañana y por la noche, incluso cuando hay prisa. Muchos hombres tienden a saltarse este gesto por falta de tiempo o porque todavía no han encontrado el limpiador adecuado.
La limpieza es primordial para conservar una piel limpia y sana. Un rostro bien limpiado y liberado de las impurezas acumuladas durante el día -sebo, contaminación y polvo- absorberá mucho mejor los cuidados hidratantes aplicados después.
Se trata de un paso esencial para comenzar correctamente la rutina facial, cuidar la piel y facilitar el afeitado.
Si no llevas barba, aprovechar la ducha de la mañana para limpiar el rostro puede ser una buena idea. El calor ayuda a abrir los poros, facilita la limpieza, suaviza el vello y permite que la piel soporte mejor la acción de la maquinilla.
Después de lavarte el cabello y el resto del cuerpo, no olvides aplicar el producto limpiador sobre el rostro y hacerlo espumar con un poco de agua.
Qué jabón elegir para la piel grasa masculina
La fórmula del jabón debe estar específicamente diseñada para el rostro. El jabón recomendado para las pieles grasas limpia la epidermis en profundidad y deja una sensación de frescor en el rostro.
Conviene elegir jabones enriquecidos con glicerina o con agentes sobregrasos formulados especialmente para la cara. Los agentes presentes en este tipo de cuidado dejan una película protectora que contribuye a proteger la piel.
Un buen jabón para la piel grasa masculina debe limpiar la epidermis y, al mismo tiempo, absorber el exceso de sebo.
Jabón en frío
El jabón en frío es una alternativa natural al gel limpiador. Está compuesto por aceites vegetales y cuerpos grasos, y contiene una elevada proporción de glicerina natural.
Este tipo de jabón también es una opción económica. Un solo producto puede sustituir aproximadamente a dos frascos de gel de ducha de 250 ml. Además, se conserva muy bien entre un uso y otro.
Jabón de leche de cabra
Saponificado en frío, el jabón de leche de cabra es conocido por limpiar y purificar en profundidad las pieles grasas. Formulado con aceites vegetales, este jabón sólido sobregraso elimina las impurezas, regula el exceso de sebo y ayuda a combatir las imperfecciones.
Su formato sin residuos es una ventaja adicional: dura mucho tiempo y permite ahorrar dinero.
Jabones suaves con ingredientes naturales
Los productos suaves, enriquecidos con extractos vegetales e ingredientes naturales, son una opción adecuada para la piel grasa masculina.
Los limpiadores ecológicos, compuestos por activos vegetales naturales, son especialmente suaves para la piel grasa. Se pueden elegir fórmulas con extractos de plantas y aceites esenciales con propiedades astringentes, desinfectantes, cicatrizantes, antibacterianas y antiinflamatorias.
- Hamamelis.
- Tomillo.
- Alquimilla.
- Regaliz.
- Romero.
- Menta piperita.
- Limón.
- Lavanda.
- Árbol del té.
Estos ingredientes se consideran aliados de las pieles grasas masculinas.
Gel limpiador: qué características debe tener
El gel limpiador facial está indicado para tratar este problema cutáneo. Puede utilizarse todos los días, aunque se recomienda especialmente por la noche.
El gel limpiador ayuda a desobstruir los poros y purificar la piel. Para obtener una mayor eficacia, es importante elegir el producto adecuado.
- Debe ser suave.
- Debe ser hipoalergénico.
- Debe tener un pH neutro.
- Debe ser no comedogénico, es decir, no debe obstruir los poros.
- Es preferible que no contenga alcohol ni jabón.
Los geles limpiadores seborreguladores no comedogénicos permiten eliminar las impurezas, reducir la producción de sebo, disminuir las imperfecciones y mejorar el aspecto de los poros.
Las fórmulas con ácido glicólico ayudan a desobstruir los poros, eliminar las células muertas e iluminar el tono. Si tienes tendencia al acné, la mención «no comedogénico» permite distinguir los limpiadores más adecuados.
Cuando esta mención aparece en un producto, significa que el cuidado ha sido probado dermatológicamente y que no debería provocar granos, comedones o quistes.
Cómo lavar correctamente el rostro
- Humedece previamente el rostro.
- Frota el jabón entre las palmas de las manos hasta formar espuma.
- Aplica la espuma directamente sobre la cara.
- Masajea suavemente, evitando el contorno de los ojos.
- Aclara abundantemente con agua.
- S seca el rostro dando pequeños toques con una toalla limpia.
La textura en gel del Limpiador Facial Antibrillos es adecuada para la piel masculina. Su fórmula elimina el exceso de sebo, las marcas de contaminación y las impurezas en un solo gesto.
Su fórmula natural no contiene jabón, para evitar resecar la piel y provocar sensación de tirantez. Para aprovechar sus beneficios, aplícalo sobre el rostro previamente humedecido y masajea delicadamente el gel.
A continuación, aclara abundantemente y seca el rostro, que quedará perfectamente limpio. El resultado es un tono fresco y uniforme, sin imperfecciones.
Jabón facial, gel de ducha y jabón corporal: no son equivalentes
Utilizar un gel de ducha sencillo en el rostro no es una solución. Tampoco es recomendable utilizar el mismo jabón para el cuerpo y la cara.
El gel de ducha y los jabones corporales pueden ser demasiado agresivos para limpiar el rostro. Con el tiempo, la piel puede sentirse tirante y reseca.
Un limpiador que produce mucha espuma suele contener sulfatos que eliminan en exceso la protección de la piel. Como respuesta, las glándulas sebáceas pueden producir todavía más sebo.
El jabón, si no es sobregraso, puede acentuar la deshidratación y hacer que la piel resulte incómoda. Los limpiadores demasiado agresivos también pueden irritar las glándulas sebáceas y aumentar la producción de sebo.
Qué productos limpiadores existen
Para limpiar el rostro existe una gran variedad de productos destinados a eliminar las impurezas y desobstruir los puntos negros.
| Producto | Características |
|---|---|
| Gel limpiador | Disuelve el sebo, elimina las impurezas y forma una espuma agradable. |
| Crema limpiadora | Tiene una base acuosa y limpia la epidermis sin dejar residuos. |
| Aceite limpiador | Está recomendado para las pieles más secas y puede resultar demasiado graso para otros tipos de piel. |
| Limpiador exfoliante | Elimina residuos y bacterias acumulados durante el día. |
| Jabón facial | Limpia la piel y deja una película protectora. |
Los limpiadores exfoliantes pueden contener alfahidroxiácidos, como el ácido glicólico o el ácido salicílico. Se pueden utilizar dos veces por semana y favorecen la renovación celular.
Exfoliación: una o dos veces por semana
La exfoliación es el primer gesto contra la piel grasa. Sin agredir la piel, permite eliminar el exceso de sebo y las impurezas acumuladas, además de activar la renovación celular.
Lo ideal es realizar una exfoliación una o dos veces por semana como complemento de la limpieza diaria. Este gesto ayuda a mejorar la luminosidad de la epidermis y a evitar la formación de imperfecciones o granitos relacionados con el afeitado.
La piel grasa tiende a ensuciarse más rápidamente que otros tipos de piel. Por ello, es necesario utilizar un exfoliante para retirar las células muertas y otros residuos que pueden obstruir los poros.
El Limpiador Exfoliante tiene una textura cremosa que limpia y purifica suavemente, mientras sus partículas exfoliantes eliminan las células muertas y desincrustan los poros.
El resultado es una piel lisa y suave, con un tono fresco.
También se puede utilizar a diario una solución exfoliante, cuya acción es similar a la de un exfoliante con partículas: elimina las células muertas y desobstruye los poros.
Una o dos veces por semana, puedes utilizar un exfoliante suave, como un exfoliante con murumuru.
Mascarilla de arcilla para los poros obstruidos
Justo después de lavar el rostro con el limpiador o de exfoliarlo, también se recomienda aplicar una mascarilla de arcilla una vez por semana.
Aplicada sobre la piel previamente seca, la arcilla tiene un potente efecto purificante que ayuda a desincrustar los poros. Durante 10 minutos, puede dejarse actuar para favorecer la limpieza de la epidermis.
Los poros desobstruidos son menos propicios para la aparición de granos y puntos negros.

Por qué una piel grasa también necesita hidratación
El segundo gesto consiste en hidratar la piel sin engrasarla. Tener la piel grasa no significa que se deba renunciar a la hidratación.
Si la piel se ve privada de cuidados hidratantes, puede producir todavía más sebo. Sin hidratación después de la limpieza, la epidermis se reseca y reacciona aumentando la producción de sebo para restaurar su película protectora.
La hidratación es esencial: si se deja la piel a su suerte, tenderá a deshidratarse, producirá más sebo para compensarlo y volverá a engrasarse.
El objetivo de la crema hidratante es nutrir la piel sin hacer que brille. Para hidratar correctamente, hay que elegir productos adaptados al tipo de piel.
Una crema hidratante matificante ayuda al rostro a conservar su hidratación y a producir la cantidad adecuada de sebo para mantenerse protegido. La sílice presente en un hidratante matificante resulta especialmente interesante para las pieles grasas porque ayuda a prevenir los brillos excesivos.
La piel grasa necesita una crema hidratante matificante para las imperfecciones, formulada sin aceite. Este tipo de crema aporta a la epidermis la hidratación que necesita sin aumentar el exceso de grasa.
El Gel Superhidratante proporciona una sensación inmediata de confort sin ninguna sensación grasa. Gracias a su acción hidratante reforzada, tonifica y calma la piel, incluso después del afeitado.
Hidratantes según las necesidades del rostro masculino
Después de la limpieza, continúa cuidando el rostro con una crema hidratante. Cada tipo de piel tiene su producto.
- El Gel Hydraboost Energizante revitaliza los rasgos, aporta energía a la piel y estimula las defensas de la epidermis.
- La Crema Hydraforce rehidrata intensamente las pieles cansadas gracias al ginseng y al olivo de Siberia.
- El Fluido Bi-Activo, rico en antioxidantes, calma y protege la piel.
- El Cuidado Antiedad Intenso actúa sobre varios frentes: combate las arrugas, reafirma e hidrata, y corrige los signos de la edad.
También se puede elegir una versión del hidratante matificante con protección solar. El SPF 30 de la fórmula ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro al proteger la piel frente a los rayos UVA y UVB.
Loción tónica y acabado matificante
Después de la limpieza, se puede aplicar una loción tónica para cerrar visualmente los poros y matificar la piel.
Esta loción astringente ayuda a conservar una piel flexible, suave y sin imperfecciones. También se puede elegir una loción matificante que reduzca el aspecto oleoso de la piel grasa o mixta.
Este tipo de producto puede ayudar a reducir las imperfecciones gracias a sus ingredientes.
Afeitado y cuidado de la barba
La limpieza facial facilita el afeitado porque elimina el exceso de sebo y las impurezas. Además, el calor de la ducha abre los poros, suaviza el vello y ayuda a que la piel soporte mejor la maquinilla.
El Aceite de Afeitado Incomparable es adecuado para afeitar barbas difíciles mientras protege las epidermis delicadas.
También puede utilizarse como cuidado de la barba para disciplinar y suavizar el pelo.
El contorno de ojos tampoco debe olvidarse. El Cuidado de Ojos Triple Acción, gracias a su activo PPNF3 Antartica, actúa sobre las ojeras, las bolsas y las arrugas.
Protección solar durante todo el año
La protección solar también forma parte de una rutina facial adecuada, incluso cuando llueve.
Un hidratante matificante con SPF 30 ayuda a proteger la piel frente a los rayos UVA y UVB y contribuye a prevenir el envejecimiento prematuro.
Errores que conviene evitar
Decapar la piel
Intentar decapar una piel grasa para recuperar una «piel normal» es un error importante. La piel grasa debe tratarse con suavidad.
Los limpiadores detergentes eliminan el sebo de la piel. Para defenderse y protegerse, la epidermis puede sobreproducir esta secreción con el fin de reequilibrar su barrera hidrolipídica y su pH.
El resultado puede ser una piel más grasa que antes de la limpieza, justo lo contrario de lo que se buscaba.
Usar productos con demasiado perfume o alcohol
Conviene evitar los productos cargados de perfume y alcohol. También es preferible elegir productos sin alcohol para no agravar la sequedad, la irritación o la sensación de tirantez.
Saltarse la hidratación
Omitir la hidratación cuando se tiene la piel grasa es un error. Una piel deshidratada puede producir más sebo para protegerse.
Cambiar de producto demasiado a menudo
La piel tarda aproximadamente 28 días en renovarse. Cambiar de producto con demasiada frecuencia dificulta observar los resultados y adaptar correctamente la rutina.
Sobrecargar la rutina
Utilizar más productos no significa obtener una mayor eficacia. Una rutina sencilla y constante puede ser más adecuada que una acumulación de cuidados.
Aplicar un producto que produce escozor
Si un cuidado produce escozor, puede ser demasiado agresivo para la piel.
Comprar sin observar la reacción de la piel
No conviene comprar a ciegas. Prueba, adapta y observa las reacciones de tu piel.
Hábitos diarios que ayudan a mantener la piel equilibrada
Para tener una piel bonita es indispensable cuidarse. Esto incluye la alimentación, el sueño y el estilo de vida.
También es importante establecer una rutina para tratar la piel y reducir el exceso de sebo y las imperfecciones.
Una alimentación rica en azúcares favorece la producción de sebo. Los productos lácteos también se consideran un factor relacionado con este problema.
El cuidado facial masculino para piel grasa es indispensable para mantener un rostro fresco todos los días. Una rutina constante limpia la piel en profundidad y ayuda a controlar el exceso de sebo.
Rutina recomendada paso a paso
Por la mañana
- Lava el rostro con un jabón facial o un gel limpiador suave.
- Aclara abundantemente y seca la piel mediante pequeños toques.
- Aplica una loción tónica si buscas un efecto matificante.
- Utiliza una crema hidratante ligera, matificante y sin aceite.
- Termina con protección solar, incluso cuando el cielo esté nublado o llueva.
Por la noche
- Limpia el rostro para eliminar el sebo, la contaminación, el polvo y las impurezas acumuladas durante el día.
- Utiliza un limpiador exfoliante una o dos veces por semana, sin frotar con fuerza.
- Aplica una loción tónica si resulta adecuada para tu piel.
- Termina con un cuidado hidratante adaptado a las necesidades del rostro masculino.
Una vez por semana
- Realiza una exfoliación suave si la piel la tolera.
- Aplica una mascarilla de arcilla sobre la piel seca.
- Déjala actuar durante 10 minutos.
- Aclara y aplica después un cuidado hidratante.
Líneas de cuidados para hombres
La gama ClarinsMen, rica en extractos vegetales, dinamiza, tonifica y purifica la piel masculina.
La gama POLAAR MEN incluye limpiador facial sin jabón, gel de ducha, cuidado de la barba, crema hidratante y desodorante. Sus productos han sido desarrollados con perfumes y texturas especialmente diseñados para las pieles masculinas.
Los cuidados masculinos de esta gama, como el conjunto de la línea, son veganos, libres de crueldad animal y fabricados en Francia.
La mayoría de los cuidados faciales están disponibles en formato de estuche.