Cómo sacar un tornillo sin estrías: métodos eficaces paso a paso

Para montar un mueble o utilizar un aparato electrónico, todos realizamos a menudo las acciones de atornillar y desatornillar. Sin embargo, una tarea sencilla a priori puede complicarse no tanto a la hora de colocar el tornillo, sino cuando debemos sacarlo.

No es extraño que el tornillo se atasque y no gire, que esté pasado de rosca, oxidado, desgastado o descabezado. Existen varias maneras de quitar un tornillo pasado de rosca y diferentes técnicas para sacar un tornillo roto o sin cabeza sin dañar la superficie.

Qué significa que un tornillo esté sin estrías

Cuando las estrías de la cabeza están desgastadas, el destornillador no consigue encajar correctamente y “baila” en el hueco. El problema puede producirse por un exceso de fuerza, óxido, desgaste o un mal encaje de la herramienta.

La cabeza del tornillo es esencial para aplicar la fuerza. Sin ella, es tan difícil como intentar abrir una puerta sin pomo. El objetivo no es simplemente quitar el tornillo, sino hacerlo sin dañar la zona circundante ni el objeto que estás reparando.

Herramientas y materiales necesarios

Contar con las herramientas adecuadas es la mitad del trabajo. Las herramientas necesarias pueden variar según el material del tornillo, su ubicación, el grado de desgaste y lo apretado que esté.

  • Destornilladores de diferentes tamaños.
  • Alicates de bloqueo o alicates convencionales.
  • Gomas elásticas anchas.
  • Martillo.
  • Aceite multiusos o aflojatodo.
  • Taladro.
  • Brocas de metal.
  • Brocas que giren a la izquierda.
  • Extractor de tornillos o kit de extracción.
  • Punzón.
  • Soldador eléctrico.
  • Soplete.
  • Una tuerca de diámetro similar al de la cabeza del tornillo.
  • Llave inglesa, llave francesa o llaves de vaso.
  • Guantes y gafas para los ojos.

Las llaves de vaso ofrecen mayor par de apriete y se ajustan bien a los tornillos más grandes. Cuando la cabeza del tornillo está deformada o pasada de rosca, un extractor de tornillos puede facilitar la salida.

Antes de empezar

Utiliza una herramienta que encaje perfectamente en la cabeza del tornillo. Si es demasiado grande o pequeña, puedes deformar la cabeza.

Para desatornillar, debes seguir el sentido contrario a las agujas del reloj; de esta forma se afloja el tornillo situado en cualquier superficie.

El tipo de destornillador que se utilice es muy importante. Los tornillos de ranura pueden ser una buena opción para el futuro, porque los de estrella se meten mejor a máquina, pero se quitan peor.

Métodos sencillos para sacar un tornillo sin estrías

1. Utilizar un destornillador adecuado

En primera instancia, prueba de soltar el tornillo con ayuda de un destornillador.

Lo primero que se debe hacer es elegir un destornillador con la punta del mismo tamaño que el tornillo y apretar fuertemente en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Si ves que no es posible, prueba a apretarlo primero un poco más para enseguida realizar la operación contraria. A menudo, surte efecto.

2. Dar golpes controlados con un martillo

Otro truco es dar pequeños golpes al destornillador con un martillo cuando está en la ranura del tornillo.

Otra forma de sacar un tornillo roto es colocando un destornillador encima del tornillo roto y golpear con el martillo.

Unos golpes controlados con un martillo o con el mango del destornillador pueden ayudar a romper la adherencia.

3. Aplicar un lubricante

Si con el destornillador no basta, te recomendamos un lubricante apto para aflojar tornillos.

Es la primera opción cuando el tornillo está oxidado o sucio. Productos como el WD-40 o equivalentes permiten que el lubricante se infiltre entre las roscas y reduzca la fricción.

Rocía un aflojatodo en la zona de unión entre el tornillo y la superficie. Deja actuar entre 5 y 15 minutos para que penetre en la rosca.

También puedes rociar el tornillo con un aceite multiusos y dejar actuar durante varios minutos e incluso horas. Después solo debes utilizar el destornillador.

Si el tornillo sigue bloqueado, vuelve a aplicar aflojatodo y alterna giros cortos en ambos sentidos.

4. Intentar un pequeño giro en sentido horario

Un pequeño giro en sentido horario puede ayudar a romper el bloqueo.

Después, vuelve a girar lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj. Alternar movimientos cortos puede ayudar a liberar la rosca sin ejercer una fuerza excesiva.

5. Colocar una goma elástica

Entre las opciones más sencillas está la de utilizar una banda elástica.

Un método muy eficaz y simple para la extracción de un tornillo roto es colocar una goma elástica ancha sobre la cabeza del tornillo. Posteriormente, debemos poner el destornillador encima de la goma elástica, empujar fuerte y desenroscar.

La goma hace presión. Esto rellena el lugar donde solía estar la cabeza del tornillo y te ayuda a girarlo.

Esta herramienta puede resultar de gran utilidad si el tornillo sobresale. El método funciona especialmente con tornillos pequeños, aunque no siempre es suficiente para tornillos grandes, muy oxidados o difíciles.

Goma elástica sobre tornillo desgastado

Cómo sacar un tornillo desgastado que sobresale

6. Usar alicates de bloqueo

Si a pesar de estar descabezado el tornillo sobresale un poco, puedes utilizar pinzas o unos alicates para tirar de él.

El método de los alicates de bloqueo es ideal para extraer tornillos sin cabeza, especialmente si puede ver parte del tornillo.

Agarra con fuerza los alicates a la parte expuesta del tornillo. A continuación, sujeta con firmeza y gira los alicates lentamente hacia la izquierda.

Si el tornillo sigue sin moverse, aplica calor con cuidado para ayudar a dilatar el metal oxidado.

Necesitas tener espacio suficiente alrededor del tornillo para utilizar los alicates. En ocasiones no dispondrás de este espacio, porque el tornillo puede estar demasiado cerca de la superficie o en un lugar de difícil acceso.

7. Utilizar una llave de vaso

Las llaves de vaso ofrecen mayor par de apriete y se ajustan bien a los tornillos más grandes.

Si el tornillo tiene alguna parte exterior que permita colocar una llave, sujétala firmemente y gira lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj.

Cómo sacar un tornillo roto o sin cabeza

8. Hacer un pequeño agujero central

En caso de que tengas una broca un poco más pequeña que el orificio de la cabeza del tornillo, puedes realizar un pequeño agujero en medio de la cabeza del tornillo, sin llegar a profundizar mucho.

El taladro es una herramienta muy útil para aquellos tornillos que no giran o tienen su cabeza totalmente desgastada. Primero deberás taladrar con una broca de metal el centro del tornillo.

Si el tornillo está roto al ras de la superficie de la madera, puedes realizar una perforación alrededor del tornillo.

9. Utilizar un extractor de tornillos

Cuando la cabeza del tornillo está deformada o pasada de rosca, un extractor de tornillos o kit de extracción puede salvarte.

En primer lugar, hay que taladrar un pequeño orificio en el tornillo. A continuación, se introduce el extractor en el orificio y se gira hacia la izquierda.

Una de las mejores características de un extractor de tornillos es que aprieta más a medida que lo giras. Por lo tanto, es excelente para enfrentarse a tornillos difíciles.

Tienes que tener cuidado de perforar el pequeño agujero en el centro. Si no lo haces, puedes agravar el problema y causar daños en la zona circundante.

Al utilizar un extractor de tornillos, es importante seguir estos pasos con precisión para evitar complicaciones posteriores. Las herramientas potentes deben utilizarse con precaución.

Extractores de tornillos rotos | MINICURSO | CUSTOMS

10. Utilizar brocas para zurdos

La broca para zurdos es ideal para cuando el tornillo está atascado y no gira. A diferencia de las brocas habituales, estas giran en sentido contrario.

Esto significa que mientras aprietas el tornillo, también lo estás desenroscando.

Selecciona el tamaño de broca adecuado que se adapte a la cabeza del tornillo y, a continuación, taladra lentamente y aplica una presión constante. Aumenta gradualmente la velocidad del taladro a medida que el tornillo empiece a aflojarse.

Este método se basa en que la broca capture bien el tornillo. No es tan seguro, especialmente cuando se trata de tornillos muy apretados u oxidados.

Si el tornillo está muy dañado o pelado, puede que tengas que empezar con un pequeño agujero piloto para tener un mejor control.

11. Crear una nueva ranura

También puedes utilizar el taladro para probar otra técnica. Con la ayuda de un punzón, puedes trazar una línea recta en el tornillo.

A continuación, puedes emplear una broca final metálica y trazar de nuevo la línea, con el fin de imitar la hendidura del tornillo.

Otra posibilidad consiste en tallar una nueva ranura directamente en el centro de donde debería estar la cabeza del tornillo. Para ello, puedes utilizar una herramienta Dremel o un disco de corte fino.

Para empezar, puedes utilizar un punzón central para marcar un orificio guía y asegurarte de que el corte sea preciso. Haz una muesca lo suficientemente profunda para que el destornillador quepa y encaje.

Esta tarea requiere precisión. Una mano firme es crucial, porque existe el riesgo de que la herramienta resbale y dañe la superficie de madera circundante.

12. Clavar una lima cuadrada

Otro sistema clásico consiste en hacer un agujero al tornillo y clavarle una lima de sección cuadrada de las dimensiones adecuadas.

Después aflojamos con una llave francesa ajustada a la lima.

Hay que hacer la fuerza con cuidado, porque la lima resiste bien la torsión, pero menos bien la flexión.

Cómo sacar un tornillo oxidado

Cuando un tornillo no solo está apretado, sino también oxidado o deformado, el reto es mayor. El óxido actúa como un adhesivo natural entre las roscas, impidiendo el giro.

13. Aplicar calor controlado

Aplica temperatura durante unos 10 minutos.

El calor controlado puede expandir el metal del tornillo y facilitar su salida. El calor dilata el metal y puede liberar la rosca.

Si el tornillo sigue sin moverse, aplica calor con cuidado para ayudar a dilatar el metal oxidado.

Los metales calentados se agrandan y los enfriados se empequeñecen. Utilizar un soldador o un soplete para calentar el tornillo también es una opción, pero ten cuidado.

Inmediatamente después de calentarlo, haz un enfriamiento rápido con un poco de hielo o agua fría. De este modo, el metal se desplaza. Estos movimientos que rompen el óxido pueden ser el resultado de pequeños movimientos.

El calor debe utilizarse con cuidado. No es recomendable calentarlo hasta el punto de acabar dañando lo que hay alrededor o hacer que el tornillo se debilite demasiado.

Si tienes la posibilidad de dañar la zona que rodea al tornillo, considera esta técnica como la última solución.

14. Calentar el tornillo con un soldador

Si ninguno de estos trucos ha surtido efecto, se puede intentar calentar la punta del destornillador con un soldador eléctrico antes de desenroscar, para dilatar el metal del tornillo.

También puedes calentar la cabeza del tornillo con un soldador de los de estaño. La idea es que la dilatación rompa la “soldadura”.

15. Utilizar un soplete en tornillos de pared

Para sacar un tornillo oxidado de la pared vas a necesitar la ayuda de un soplete, ya que vas a necesitar el calor para dilatar el metal.

El soplete debe utilizarse con especial cuidado cuando hay pintura, madera, cables, revestimientos u otros materiales inflamables cerca.

Cómo sacar un tornillo pasado de rosca

Si el tornillo está pasado de rosca, gira, pero no sale, hay que descartar casi siempre el destornillador. Los intentos con esta herramienta suelen fracasar, por lo que puedes probar otras opciones.

16. Pegar o soldar una tuerca

Si tienes un soldador puedes utilizar esta última idea para sacar fácilmente un tornillo de cualquier superficie.

Lo que debes hacer es soldar una nueva tuerca de un diámetro similar a la de la cabeza del tornillo sobre este.

Si sueldas una tuerca al tornillo, o usas pegamento para metales, conseguirás unir la cabeza del tornillo a la tuerca.

Cuando esté seco, solo tienes que hacer fuerza sobre la tuerca con una llave inglesa y así saldrá también el tornillo, que se ha pegado a ella.

El método de la tuerca soldada es realmente poderoso. Solo se utiliza para tornillos muy testarudos.

Hay que soldar una tuerca al extremo del tornillo y, por último, utilizar una llave inglesa para girar la tuerca. De este modo puedes girar el tornillo. Es lo mismo que un tornillo, pero con una cabeza nueva.

La soldadura también puede sobrecalentar la zona que rodea al tornillo y, por tanto, dañarla. Por lo tanto, tendrás que tener en cuenta la importancia del tornillo que vas a retirar.

Para tornillos más grandes que no se mueven, especialmente en metal, la soldadura puede ser la mejor solución.

17. Crear una nueva cabeza con epoxi

El pegamento epoxi puede ser una buena solución para desenroscar un tornillo al que se le ha roto la cabeza.

Se coloca la tuerca o algún otro tornillo en la parte superior del tornillo con la cabeza rota y, a continuación, se utiliza la llave inglesa para extraer el tornillo rebelde.

Una vez aplicado el epoxi o el superpegamento en la parte superior del eje del tornillo, se presiona sobre la tuerca u otro tornillo.

La paciencia es la clave, ya que el pegamento tarda en fraguar. Después, habrás hecho una nueva pieza que se puede agarrar o girar con unos alicates o incluso con una llave inglesa.

El éxito depende del tiempo que tarde en secarse el pegamento y de su fuerza. Un adhesivo no puede ser demasiado débil para esta aplicación, y aplicar demasiada fuerza al principio podría provocar fallos.

El aceite, el óxido o la suciedad que rodean la zona pueden afectar negativamente al proceso de adhesión.

18. Utilizar un extractor de tornillo hueco

Con el extractor de tornillos huecos podrás extraer el tornillo. Sigue golpeando el tornillo con esta herramienta. Al hacerlo, sujeta el tornillo.

El siguiente paso es emplear una llave inglesa o unos alicates para girar el extractor y el tornillo. El interior del extractor engancha el tornillo.

Este método es sencillo y, por lo general, no daña la zona alrededor del tornillo. Sin embargo, el tornillo debe colocarse firmemente en el extractor. De lo contrario, el extractor podría atascarse o romperse.

Qué hacer cuando el tornillo está roto al ras

Si el tornillo se ha roto al ras de la superficie de la madera, puedes realizar una perforación alrededor del tornillo.

En este caso, el objetivo es retirar el material que rodea el tornillo y dejar una parte suficiente para sujetarlo con unos alicates o utilizar un extractor.

Si el tornillo no sale, puede que tengas que combinar métodos, como usar calor o lubricantes para aflojarlo, o taladrar el tornillo para que sea más fácil de agarrar.

Último recurso: consumir el tornillo con el taladro

El último recurso, cuando ya lo hemos probado todo, es “consumir” el tornillo, poco a poco con brocas sucesivas del 3, 4, 5, 6...

Cuando todos los demás métodos han fracasado y el tornillo sigue tan obstinado como siempre, el método destructivo puede ser adecuado.

Para ello se utiliza una broca y, si es posible, un taladro de columna para mayor precisión. El objetivo es sustituir el centro del tornillo por un orificio ligeramente mayor que el diámetro del tornillo.

Si el tornillo no tiene cabeza, puedes utilizar unos alicates de bloqueo para agarrar la parte expuesta del eje del tornillo, o puedes utilizar un extractor de tornillos.

El taladro es una herramienta muy útil para aquellos tornillos que no giran o tienen su cabeza totalmente desgastada. Primero deberás taladrar con una broca de metal el centro del tornillo.

Este método requiere paciencia, control y una presión constante. Una broca rota dentro del tornillo puede complicar todavía más la extracción.

Errores que conviene evitar

  • Utilizar un destornillador demasiado grande o demasiado pequeño.
  • Aplicar una fuerza excesiva desde el principio.
  • Girar el tornillo en la dirección equivocada.
  • Taladrar sin marcar previamente el centro.
  • Usar calor sin proteger la superficie cercana.
  • Aplicar adhesivo sobre una zona con aceite, óxido o suciedad.
  • Forzar una lima lateralmente, porque resiste mejor la torsión que la flexión.
  • Usar alicates cuando no hay suficiente espacio alrededor del tornillo.

Cuando un tornillo se niega a moverse, es fácil perder la paciencia. Ya sea por óxido, presión excesiva o un mal encaje de la herramienta, aflojar un tornillo muy apretado puede convertirse en todo un reto.

Aflojar un tornillo muy apretado no siempre es fácil, pero con el enfoque adecuado puedes conseguirlo sin dañar ni el tornillo ni el material.

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