Índice de severidad del melasma: evaluación, interpretación y seguimiento

El melasma es un trastorno común de la pigmentación de la piel que se caracteriza por la presencia de manchas de tonalidad marrón, distribuidas simétricamente en áreas específicas del rostro, como las mejillas, la frente y el labio superior.

Aunque el melasma se presenta en forma de manchas marrones o grisáceas localizadas en zonas del rostro como la frente, las mejillas, el labio superior o el mentón; no debemos subestimarlo ni tratarlo como si fuera una “simple mancha”.

El melasma, un trastorno cutáneo ampliamente conocido por teñir de marrón principalmente el rostro, es un reto dermatológico que afecta la autoestima y la calidad de vida de muchas personas.

Qué es el melasma y por qué debe valorarse su severidad

El melasma es una mancha compleja y multifactorial.

Esta condición dermatológica es el resultado de una hiperactivación de los melanocitos, que son las células productoras del pigmento melanina en nuestra piel.

Melanocitos: las células que producen melanina (el pigmento de nuestra piel) se muestran inestables, hiperactivas y descontroladas.

Las manchas benignas de la piel se dividen fundamentalmente en dos grandes grupos: las hipopigmentadas (que presentan un tono más claro que el resto de la piel) y las hiperpigmentadas (que se caracterizan por una tonalidad más oscura debido a una mayor acumulación de melanina).

El espectro del melasma puede variar desde formas superficiales hasta profundas, o presentarse como una combinación de ambas, siendo su diagnóstico eminentemente clínico.

Melasma epidérmico: Es el más leve en el que el pigmento se encuentra a nivel superficial.

El diagnóstico del melasma es generalmente sencillo; sin embargo, su tratamiento es un desafío.

La complejidad radica en la falta de comprensión completa de su origen y en la tendencia a la reactivación de las lesiones, especialmente después de la exposición solar.

El melasma es una afección que no se resuelve fácilmente debido a la falta de conocimiento sobre su causa exacta.

A pesar de los avances en la comprensión de los factores que lo desencadenan, no se ha encontrado una solución definitiva.

A menudo, los tratamientos disponibles tienen como objetivo reducir la apariencia de las manchas y controlar su reaparición, en lugar de eliminarlas por completo.

Qué mide un índice de severidad del melasma

El índice de severidad del melasma permite describir de forma estructurada la extensión y la intensidad de la pigmentación facial. Su utilidad principal consiste en transformar la impresión clínica en una valoración reproducible que facilite comparar la situación inicial con la evolución durante el tratamiento.

El desarrollo y la validación del Índice mMASI se han estudiado específicamente mediante la evaluación de su fiabilidad y validez.

La valoración de la severidad debe tener en cuenta tanto la superficie afectada como la intensidad de la pigmentación. Una mancha extensa no necesariamente tiene la misma importancia clínica que una zona más pequeña con pigmentación intensa, por lo que ambos aspectos deben observarse de manera conjunta.

La distribución simétrica de las manchas en áreas concretas del rostro permite organizar la exploración y facilita el seguimiento. Las mejillas, la frente y el labio superior son zonas especialmente relevantes, aunque también puede afectarse el mentón.

Índice MASI y mMASI

El MASI, o Melasma Area and Severity Index, es una herramienta clínica empleada para estimar la severidad del melasma a partir de la extensión y de la intensidad de la pigmentación en distintas regiones faciales.

El mMASI, o Modified Melasma Area and Severity Index, es una versión modificada del índice que se desarrolló para mejorar la practicidad de la valoración clínica.

La evaluación mediante un índice no sustituye al diagnóstico dermatológico, pero ayuda a ordenar la información clínica y a documentar los cambios. El resultado debe interpretarse junto con la exploración, el tipo de melasma, los factores desencadenantes y la respuesta individual.

La tecnología de VISIA permite realizar fotografías capaces de captar el pigmento que hay bajo la piel, mucho más allá de la superficie donde es visible al ojo.

Este tipo de documentación puede complementar la valoración clínica, especialmente cuando se necesita observar pigmentación subclínica o comparar imágenes obtenidas en diferentes momentos.

Evaluación clínica del melasma facial

Tipos de melasma y relación con la severidad

El melasma puede presentarse en formas superficiales, profundas o mixtas.

Melasma epidérmico

Es el más leve en el que el pigmento se encuentra a nivel superficial.

La pigmentación superficial puede responder mejor a determinadas medidas tópicas y cosméticas, aunque la evolución depende de la constancia, de la exposición solar y de la presencia de factores hormonales o inflamatorios.

Melasma dérmico o mixto

Es, sin duda, una de nuestras herramientas más avanzadas para tratar el melasma dérmico o mixto.

Las formas dérmicas o mixtas pueden ser más complejas de manejar y requieren una estrategia individualizada. La profundidad del pigmento no debe valorarse únicamente por la intensidad visible de la mancha, sino también mediante la exploración dermatológica y, cuando esté disponible, con herramientas de imagen.

Factores que pueden aumentar la severidad

Radiación solar y luz visible

Es de lo más determinante, puesto que el sol es el factor activador.

Además de los factores hormonales, la exposición al sol es un agente exacerbante reconocido, puesto que la luz ultravioleta incrementa la producción de melanina, aun en personas con predisposición genética para desarrollar melasma, y en ausencia de otros factores desencadenantes.

Los científicos han descubierto que exponerse demasiado al sol puede provocar que los melanocitos, las células de la piel que producen pigmento, se sobreestimulen.

La gestión del melasma requiere una estrategia de tratamiento holística que comienza con la prevención.

El pilar básico de esta estrategia es una protección solar adecuada, que va más allá de la defensa contra los rayos UV-B.

Es esencial utilizar protectores solares que ofrezcan una barrera efectiva no solo contra la radiación UV-A, sino también contra la luz visible, que juega un papel significativo en la exacerbación de la pigmentación de la piel.

Factores hormonales

Anticonceptivos, embarazo, lactancia y síndrome de ovario poliquístico (SOP) son factores hormonales muy comunes en pacientes con melasma.

El melasma afecta comúnmente a las mujeres embarazadas, tanto que se le conoce popularmente como la "máscara del embarazo".

Aunque no se limita exclusivamente a este grupo, el melasma es especialmente prevalente en mujeres en edad fértil, particularmente entre los 25 y 45 años.

Fototipo y predisposición individual

El melasma es mucho más común en mujeres con fototipos III y IV en cuyos casos, la actividad basal de los melanocitos ya es superior.

Las investigaciones han demostrado que el melasma es más frecuente en los fototipos de piel Fitzpatrick IV-VI.

La escala de Fitzpatrick clasifica el tono de la piel según su oscuridad o claridad, así como su sensibilidad a la radiación UV.

El tipo I corresponde a la piel más clara, mientras que el tipo VI corresponde a la piel más oscura.

Según la escala de Fitzpatrick, existen seis tipos de piel.

El tipo de piel Fitzpatrick IV es aquel que se quema mínimamente y adquiere un bronceado de tono medio.

Si tienes el tipo de piel Fitzpatrick V, rara vez te quemarás y tu bronceado será muy oscuro.

El tipo de piel más oscuro de la escala es el Fitzpatrick VI.

Todavía es posible que las personas con tipos de piel I-III de Fitzpatrick desarrollen melasma, especialmente si tiene otros factores de riesgo como cambios hormonales o exposición al sol.

Es importante destacar que todas las personas, independientemente de su fototipo de piel o tono cutáneo, poseen exactamente el mismo número de melanocitos.

Origen étnico y visibilidad de la hiperpigmentación

Aunque muchos hispanos tienen la piel del lado más claro, aún pueden estar en riesgo de melasma.

Un estudio que analizó a una población latina en Dallas encontró que el 8.8 % de los encuestados tenía melasma actualmente.

Además, el 4% de los encuestados había tenido melasma anteriormente.

Aunque el tono de piel de las personas negras puede variar mucho, el melasma parece afectar más a quienes tienen la piel de tono medio oscuro, quizás porque las manchas de hiperpigmentación son más visibles.

Las personas asiáticas con piel más oscura, como las de las culturas árabes, tienen más riesgo de melasma.

Los investigadores de Detroit enviaron un cuestionario a una comunidad árabe de la zona.

De los encuestados, el 14.5% señaló que tenía melasma.

Otro 56.4% reportó alteraciones en el tono de la piel.

Productos oclusivos e irritación

El uso de productos grasos o demasiado oclusivos puede desencadenar o empeorar el cuadro.

En áreas propensas al melasma, como el labio superior, es preferible evitar métodos de depilación que puedan irritar la piel, como la cera.

La irritación puede dificultar el control de la pigmentación y debe considerarse al valorar la evolución de la severidad.

Tipo de piel

¿Tienes la piel crónicamente grasa o seca?

Si bien esto puede resultar molesto, la buena noticia es que no debería afectar tus posibilidades de desarrollar melasma.

Cómo interpretar la valoración de severidad

La puntuación de un índice debe interpretarse como una herramienta de seguimiento, no como una descripción aislada de la salud de la piel.

Una puntuación más elevada suele reflejar una mayor extensión, una pigmentación más intensa o ambas circunstancias. Una puntuación menor puede indicar una reducción de la superficie visible o de la intensidad, aunque no implica necesariamente que la predisposición a la reaparición haya desaparecido.

La observación clínica debe valorar también el color de las lesiones. Las manchas pueden ser marrones o grisáceas, y la tonalidad puede orientar sobre la profundidad predominante del pigmento.

El espectro del melasma puede variar desde formas superficiales hasta profundas, o presentarse como una combinación de ambas, siendo su diagnóstico eminentemente clínico.

La comparación entre mediciones solo es útil si las condiciones son razonablemente equivalentes: misma iluminación, método de observación, momento del seguimiento y criterios de valoración.

Las fotografías estandarizadas pueden ayudar a detectar cambios que no siempre son evidentes en la observación cotidiana.

Seguimiento visual y documentación

Contamos con la tecnología de VISIA, con la que podemos realizar fotografías capaces de captar el pigmento que hay bajo la piel, mucho más allá de la superficie donde es visible al ojo.

La documentación fotográfica permite observar la distribución del pigmento, valorar zonas vulnerables y detectar cambios antes de que sean claramente apreciables a simple vista.

No. Hay zonas (como el labio superior o la frente) que son más vulnerables.

La frente, las mejillas, el labio superior y el mentón deben examinarse de forma sistemática, especialmente cuando se pretende comparar el estado de la piel antes y después de una intervención.

Mapa facial de distribución del melasma

Tratamiento según el grado y el tipo de melasma

El diagnóstico del melasma es generalmente sencillo; sin embargo, su tratamiento es un desafío.

Un plan de tratamiento meticulosamente adaptado a las particularidades y la respuesta del paciente, junto con prácticas consistentes de cuidado de la piel y prevención, puede mejorar notablemente la salud cutánea y la apariencia, así como la calidad de vida del paciente.

Protección solar

Es esencial integrar una correcta protección solar para lograr un buen control del melasma.

Aplica protector solar de amplio espectro con un alto SPF todos los días, incluso en días nublados.

Si acaba de enterarse de que podría tener un mayor riesgo de desarrollar melasma, no debe entrar en pánico.

En primer lugar, haga todo lo posible para limitar su exposición a la luz UV y visible.

No tienes que esconderte adentro, pero asegúrate de usar siempre un SPF fuerte (teñido si es posible para proteger contra la luz visible) de al menos 30 cuando salgas.

Además, trate de usar un sombrero y gafas de sol.

Aunque se utilice un protector solar de alto espectro, la reaplicación frecuente a lo largo del día es imperativa, especialmente durante los meses de verano cuando la exposición solar es más intensa.

Fotomaquillaje adaptado.

Rutina cosmética

La rutina cosmética es el trabajo de hormiguita que se va sumando día a día.

No debemos subestimar su poder.

No solo nos ayuda a lograr los resultados que deseamos, sino también a apuntalarlos una vez alcanzados.

La constancia es esencial en el tratamiento del melasma.

Mantén la piel bien hidratada utilizando lociones y cremas diseñadas para tu tipo de piel.

Independientemente del tipo de piel que tenga, si desarrolla melasma, hay formas de tratarlo.

Cremas despigmentantes y tratamientos tópicos

El uso de cremas despigmentantes cuidadosamente seleccionadas constituye un pilar fundamental en el manejo del melasma y son a menudo suficientes para tratar casos leves a moderados de la condición.

Comúnmente, los proveedores recetarán hidroquinona, tretinoína, ácido azelaico o hidrocortisona.

Entre los tratamientos tópicos, los retinoides, agentes exfoliantes y peelings pueden complementar la eficacia de las cremas despigmentantes, ayudando a acelerar la renovación de la piel y la eliminación de células pigmentadas.

Los usamos adaptando la fórmula y la combinación de ácidos a cada fototipo.

Nos ayudan a mejorar la textura y unificar el tono.

Láser

En melasma se utiliza de elección la técnica de Láser Toning con láseres de nano o pico segundos.

Es una herramienta de vanguardia en melasmas resistentes.

Actúa sobre la inflamación y la vascularización anómala.

En Clínica Eguren lo utilizamos de forma controlada y teniendo en cuenta el perfil del paciente.

Es crucial reconocer que el tratamiento combinado de láser fraccionado y fórmulas despigmentantes no solo apunta a la eliminación de las manchas visibles sino que también se enfoca en atacar el origen del problema al disminuir la síntesis de melanina en las células de la piel.

La selección del láser y la intensidad del tratamiento deben adaptarse al tipo de melasma, al fototipo y a la respuesta cutánea, porque determinados procedimientos pueden irritar la piel o favorecer la reactivación de la pigmentación.

💥👩🏻‍⚕️Tratamiento láser melasma: ¿Cuál es el más efectivo?

Expectativas y control a largo plazo

Sí se puede controlar.

Pero no existen atajos ni fórmulas milagrosas.

El melasma tiende a reaparecer si no se mantiene una estrategia a largo plazo.

La prevención y el mantenimiento son tan importantes como la fase inicial de aclaramiento de las manchas.

El melasma es una afección cutánea desafiante, pero con los cuidados adecuados, se pueden lograr resultados satisfactorios.

Una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable pueden contribuir a la salud de tu piel.

Si padeces melasma, consulta a un dermatólogo o un especialista en cuidado de la piel.

En Clínica Eguren, clínica dermatológica en Madrid, llevamos años abordando casos complejos y resistentes de melasma con resultados reales y sostenibles.

La salud y belleza de tu piel es nuestro objetivo.

Preguntas frecuentes sobre la severidad del melasma

¿Una mancha más oscura significa siempre un melasma más grave?

La intensidad del color es uno de los elementos que deben valorarse, pero no es el único. El índice de severidad también considera la extensión de la afectación y la distribución de las lesiones.

¿Puede cambiar la severidad con la exposición solar?

La exposición solar puede reactivar o intensificar la pigmentación, especialmente en personas con predisposición genética, factores hormonales o fototipos de mayor riesgo.

¿El melasma puede desaparecer definitivamente?

A pesar de los avances en la comprensión de los factores que lo desencadenan, no se ha encontrado una solución definitiva.

A menudo, los tratamientos disponibles tienen como objetivo reducir la apariencia de las manchas y controlar su reaparición, en lugar de eliminarlas por completo.

¿La piel grasa o seca determina la aparición del melasma?

Si bien esto puede resultar molesto, la buena noticia es que no debería afectar tus posibilidades de desarrollar melasma.

¿Qué zonas deben vigilarse especialmente?

Hay zonas (como el labio superior o la frente) que son más vulnerables.

En áreas propensas al melasma, como el labio superior, es preferible evitar métodos de depilación que puedan irritar la piel, como la cera.

Fuentes científicas

  • Desarrollo y Validación del Índice mMASI: Pandya, A. G., Hynan, L. S., Bhore, R., Riley, F. C., Guevara, I. L., Grimes, P., … & Rendon, M. (2011). Reliability assessment and validation of the Modified Melasma Area and Severity Index (mMASI) score. Journal of the American Academy of Dermatology, 64(1), 78-83. DOI: 10.1016/j.jaad.2009.10.051
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  • Guías de Fotoprotección y Terapias Despigmentantes: Grimes, P. E., Ijaz, S., Nashawati, R., & Kwak, D. (2019). New oral and topical approaches for the treatment of melasma. International Journal of Women’s Dermatology, 5(1), 30-36.
  • Cassiano DP, Espósito ACC, da Silva CN, Lima PB, Dias JAF, Hassun K, Miot LDB, Miot HA, Bagatin E. Update on Melasma-Part II: Treatment. Dermatol Ther (Heidelb). 2022 Sep;12(9):1989-2012. doi: 10.1007/s13555-022-00780-4. Epub 2022 Jul 29.

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