El retinol es un derivado de la vitamina A. Cuando se aplica sobre la piel, se transforma en retinal y, posteriormente, en ácido retinoico, que es la forma activa que actúa a nivel celular.
El retinol es un activo imprescindible en muchas rutinas de cuidado facial por su capacidad para estimular la renovación celular, mejorar la textura, atenuar las manchas y suavizar los signos del envejecimiento. Sin embargo, su uso requiere precauciones especiales cuando existe exposición solar.
¿Qué pasa si te da el sol usando retinol?
El retinol es una molécula fotosensible, lo que significa que se degrada con la luz solar. Por eso se recomienda aplicarlo por la noche.
“Lo que ocurre es que el retinol es fotosensible, pierde su eficacia con la luz del sol y es por esto por lo que recomendamos usarlo solo de noche”.
El sol, lo único que provoca, es una inhibición del retinol y del retinal, provocando que dejen de ser efectivos, que no irritativos. Es como si lo apagara, por decirlo fácilmente.
Por tanto, la exposición directa a la luz solar puede reducir o anular la eficacia del producto si se aplica durante el día. El retinol no debe utilizarse como un producto de día, aunque la exposición solar no implique necesariamente una reacción química peligrosa entre el ingrediente y la piel.
¿El retinol mancha la piel?
“El retinol no mancha, lo que mancha es el sol”.
“Aunque el retinol sea fotosensible, no es fotosensibilizante; es decir, no vuelve la piel más sensible ante el sol, por lo que no es un factor fundamental para que aparezcan manchas en la piel. Lo que mancha es el sol, no el retinol”.
La idea de que el retinol no nos vuelve más sensibles a la radiación es muy importante para comprender por qué es buena idea utilizarlo en verano.
El retinol en sí mismo no reacciona con el sol y no produce manchas -al contrario-; pero sí que nos deja una piel ligeramente más sensibilizada que debemos proteger.
Si hay algo que puede estar relacionado con la fotosensibilidad de la piel tras el uso del retinol es la inflamación o la descamación que este puede producir. Si la piel presenta inflamación o descamación va a estar algo más sensible a la radiación solar, independientemente de si ese día has utilizado o no retinol.
Es por ello que no podemos afirmar de forma rotunda que es el retinol quien fotosensibiliza la piel sino el estado inflamatorio que el retinol puede producir.
Explicado de una forma muy sencilla, una persona que utiliza retinol y no se irrita ni se inflama no tendrá la piel más sensible frente al sol que si no lo utilizara.
¿Se puede usar retinol en verano?
La respuesta es que sí, se puede usar retinol en verano, pero con ciertas precauciones.
Si tu piel ya está acostumbrada al retinol, no tienes por qué dejar de usarlo en los meses de más sol.
“El verano es, justamente, la mejor época para seguir usado retinol, asegura, pero con una importante matización, siempre que lo tengamos ya integrado como parte de nuestra rutina de cuidados desde hace meses”.
“Aparte, si la piel ya ha hecho el proceso de adaptación, no debería estar hipersensibilizada y no tendría por qué haber diferencia con respecto a otras situaciones en cuanto a exposición solar se refiere”.
Sin embargo, no se recomienda hacer tus primeros pinitos con él precisamente durante estos meses ya que las posibilidades de experimentar rojez, descamación, tirantez y sequedad pueden multiplicarse.
Lo que no se recomienda es empezar a usar retinol en esta época. La piel necesita un periodo de adaptación y durante ese proceso es normal que aparezcan rojeces o mayor sensibilidad.
Por este motivo, el otoño y el invierno suelen ser las mejores épocas para introducir el retinol.
En caso de que directamente vayas a estar tomando el sol en la playa o en la piscina, te recomendamos -por precaución- pausar el tratamiento durante esos días.
Retinol y exposición solar: qué riesgo existe
Lo que pasa si te da el sol usando retinol es que tu piel será más sensible.
La exposición solar sin protección mientras se usa retinol puede resultar en quemaduras más graves y un mayor riesgo de daño cutáneo a largo plazo, como manchas oscuras e hiperpigmentación, por ejemplo.
El retinol puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol, lo que puede llevar a una mayor susceptibilidad a las quemaduras solares.
Si la piel ya está irritada, inflamada, descamada o especialmente seca, la exposición solar puede empeorar las molestias y comprometer todavía más la barrera cutánea.
El uso de métodos de protección solar es imprescindible durante todo el año independientemente de la rutina cosmética que estés utilizando.
Cómo usar retinol si vas a exponerte al sol
Aplicarlo siempre por la noche
El retinol es solo de uso nocturno porque, además de prevenir su contacto con el sol, la noche es cuando la piel aprovecha para regenerarse.
Como hemos explicado anteriormente, el retinol es una molécula que puede ser fotosensible y perder efectividad si se utiliza mientras se recibe radiación UV.
Aplica el retinol por la noche: Durante los meses más cálidos, es recomendable aplicar el retinol por la noche para evitar la exposición directa al sol. Esto permite que el producto actúe en tu piel mientras duermes, sin el riesgo de sensibilidad adicional a los rayos UV.
Utilizar protector solar cada mañana
Es imprescindible, durante todo el año pero, sobre todo, en verano, limpiar bien la piel por la mañana y aplicar protección solar de amplio espectro cada día.
Esto ayudará a proteger tu piel de los efectos dañinos del sol y reducirá el riesgo de sensibilidad o quemaduras.
Aunque uses retinol solo por la noche, es crucial aplicar un protector solar de amplio espectro cada mañana.
Utiliza un protector solar de amplio espectro con un SPF de al menos 30 todos los días, incluso si estás en casa o el cielo está nublado.
En una exposición solar más intensiva como la del verano, utiliza un protector solar específico para la cara de factor 50.
Recuerda reaplicarlo cada dos horas, especialmente si estás expuesto al sol.
Reaplica el protector solar cada dos horas si estás al aire libre y después de nadar o sudar.
Asegúrate de cubrir todas las áreas expuestas de tu piel y reaplicar el protector solar cada dos horas, especialmente si estás expuesto al sol directo.

Limitar la exposición directa
Evita el sol directo tanto como sea posible, especialmente durante las horas pico de radiación solar.
Busca la sombra, utiliza sombreros de ala ancha y ropa protectora para cubrir la piel expuesta.
En caso de que directamente vayas a estar tomando el sol en la playa o en la piscina, te recomendamos -por precaución- pausar el tratamiento durante esos días.
Hidratar y reforzar la barrera cutánea
El retinol puede producir sequedad y descamación en la piel, lo que puede empeorar con la exposición al sol.
Asegúrate de mantener tu piel bien hidratada usando una crema de calidad todos los días.
Opta por productos que contengan ingredientes como ácido hialurónico y ceramidas para ayudar a mantener la barrera cutánea.
El exceso de exposición solar, relajar la alimentación y la reducción de la actividad física son hábitos frecuentes durante el verano que pueden disminuir la función barrera de la piel y hacer que esta se vuelva más sensible y reactiva a la aplicación de productos tópicos.
Combina con productos nutritivos e hidratantes: El retinol, aunque esté micro encapsulado, puede ser secante, especialmente en verano.
Una excelente opción es nuestra crema facial de repollo, que hidrata en profundidad, calma el picor, reduce las rojeces y repara la piel dañada.
Puedes utilizarla tanto por la mañana, antes del protector solar, como por la noche.
Para ello, recomendamos utilizar nuestra crema facial de repollo a diario, para reparar la barrera cutánea y calmar la piel.
Cómo introducir el retinol correctamente
El retinol es menos agresivo para la piel que el ácido retinoico, pero aun así puede causar irritación si se usa en exceso o sin la adaptación adecuada.
El período de retinización, una fase de aproximadamente un mes, es el tiempo de uso estimado para que nuestra piel tolere bien el retinol.
En este momento la piel puede estar más sensible e incluso pueden aparecer rojeces, lo que puede hacer que a la mañana siguiente la piel esté más reactiva, también ante el sol.
“El tiempo estándar de adaptación suele ir de 30 a 45 días”.
La piel suele requerir un período de adaptación a los retinoides, por lo que es recomendable empezar con suficiente margen de tiempo para que, cuando llegue el verano, la piel haya recuperado su fortaleza natural y esté retinizada.
La barrera lipídica que protege la piel e impide la pérdida de humedad debe estar completamente restablecida.
Frecuencia inicial recomendada
Lo ideal es empezar con dosis más bajas y utilizarlo dos días por semana.
Si eres nuevo en el uso de retinol, comienza con aplicaciones cada 2-3 noches para que tu piel se vaya adaptando progresivamente.
Si es tu primera vez, es importante aplicar el retinol gradualmente y con concentraciones bajas. Utilízalo una o dos veces por semana al principio, según tolerancia. Y, con el tiempo, puedes aumentar la frecuencia de uso.
La regla de oro cuando alguien arranca con retinoides consiste en aplicarlos tres veces a la semana la primera quincena, días alternos la segunda y, desde ahí, ya a diario.
No obstante, no es necesario usarlo todos los días, habrá quien lo use tres o cuatro noches a la semana y que sea suficiente.
Ajusta las dosis: Para evitar una inflamación excesiva tras el uso del retinol, es importante que ajustes el porcentaje de retinol y las noches de aplicación según la tolerancia de tu piel.
Aplicación paso a paso
- Limpia en profundidad el rostro con una limpieza suave mañana y noche.
- Por la noche, ten la piel limpia y seca antes de su aplicación.
- Aplica una pequeña cantidad después de la limpieza y antes de tu crema hidratante.
- Utiliza el tratamiento como parte de tu rutina de noche.
- Por la mañana, limpia bien la piel para evitar el contacto del retinol con el sol.
- Aplica un protector solar de amplio espectro cada mañana.
Elije un producto con retinol de alta calidad, como los sérums con retinol liposomado, cuya liberación es más gradual.
Nuestros productos tienen el retinol micro encapsulado, lo que hace que no sea agresivo para la piel y penetra mejor.
Es importante elegir productos de retinol dermatológicamente testados y adecuados para todo tipo de pieles para evitar irritaciones.
Qué productos no combinar con retinol
No lo combines con otros activos con potencial irritante.
Evita la combinación con otros principios activos que puedan ser irritantes.
Durante el verano es aconsejable no irritar a la piel en exceso.
También pueden utilizarse fórmulas que contengan bakuchiol y/o niacinamida, ya que se toleran mejor que los que contienen retinol sin liposomas.
Qué hacer si aparecen irritación o descamación
El retinol es sumamente transformador, por tanto, es normal que ocasione respuestas esperables que, lejos de ser efectos secundarios o alergia, son totalmente normales, positivas e incluso deseables porque implican que el producto está funcionando.
Además, son transitorias y frente a ellas la piel crea tolerancia.
Es cierto que al principio del proceso se me irritó un poco la piel y me “pelaba”, pero es el proceso natural de retinización.
Si se experimenta irritación, enrojecimiento o sensibilidad excesiva al sol mientras usas retinol, es posible que necesites suspender su uso temporalmente.
Dale a tu piel un descanso y vuelve a introducir el retinol gradualmente una vez que la sensibilidad haya disminuido.
Si aparecen reacciones intensas como irritación severa, descamación excesiva o molestias que no mejoran, es importante consultar con un especialista.
En caso de irritación severa, se recomienda reducir la frecuencia de uso o consultar a un dermatólogo para recomendaciones específicas para tu tipo de piel.
Retinol y pieles sensibles
El retinol se puede utilizar en todo tipo de pieles, incluso en las sensibles.
Las personas con piel sensible deben tomar precauciones adicionales, ya que puede causar irritación, enrojecimiento y brotes en algunos casos.
Es importante empezar con un nivel bajo de retinol y usarlo con moderación para que la piel se vaya adaptando poco a poco.
También pueden utilizarlo las pieles con rosácea.
El retinol fortalece la barrera cutánea, algo imprescindible para las pieles sensibles con rosácea, que suelen tener la función barrera alterada y la piel deshidratada.
Importante: usar concentraciones bajas, al 0,3%.
Al inicio siempre es más prudente evitar las zonas del contorno de ojos y del cuello porque presentan una piel más fina que se irrita con mayor facilidad.
El truco es irlas trabajando poco a poco hasta que observes una aceptación total.
Beneficios del retinol
El retinol actúa como una “goma de borrar” sobre la piel y realiza pequeñas exfoliaciones para eliminar imperfecciones y mejorar su estado.
- Estimula la producción de colágeno: El colágeno es una proteína importante que aporta fuerza y elasticidad. Con el tiempo, su producción se ralentiza, provocando la aparición de arrugas y flacidez. El retinol ayuda a revertir este proceso, estimulando la síntesis de colágeno, mejorando la apariencia de la piel y reduciendo la aparición de imperfecciones de la edad.
- Favorece la renovación celular: El retinol acelera la renovación celular en la piel. Ayuda a eliminar las células muertas y promueve la regeneración de nuevas. El resultado es una piel más suave con mejor textura y un tono más uniforme.
- Reduce la aparición de arrugas y líneas finas: Gracias a su capacidad para estimular la producción de colágeno y promover la renovación celular, el retinol puede también ralentizar la aparición de arrugas y líneas finas.
- Mejora la textura y el brillo de la piel: Logra suavizar la superficie cutánea, reduciendo la apariencia de poros dilatados y suavizando la textura irregular. Además, trata la hiperpigmentación y las manchas oscuras, dando como resultado una piel más vital y luminosa.
- Controla el acné y los brotes: Libera los poros de suciedad, reduce la producción de sebo y disminuye la inflamación asociada con el acné. Además, previene la formación de nuevas espinillas y mejora la apariencia general de la piel propensa al acné.
- Potencia la luminosidad y la juventud de la piel: el uso regular de retinol logra que tengamos una piel luminosa y joven, al aumentar la producción de colágeno, suavizar las arrugas y mejorar la textura.
¿Se puede utilizar retinol como after sun?
Uno de los usos menos explorados del retinol es su idoneidad como after sun.
Cuando hablamos de tratamientos que usar después de exponernos al sol, debemos tener en cuenta el seguir una rutina completa que siga tres máximas: calmar, hidratar y regenerar.
La calma la podemos conseguir con productos ricos en activos calmantes, como la niacinamida, el CBD o el madecassoside, pero la hidratación, nutrición y la regeneración las puede solucionar el retinol.
Las fórmulas complejas de retinol se acompañan de ingredientes que equilibran la hidratación y reponen la barrera de la piel, pero, sobre todo, ayudan a que la piel se regenere después del estrés al que puede haberle sometido el sol.
Sin embargo, si la piel presenta quemadura, irritación intensa, descamación excesiva o molestias después de la exposición solar, es importante suspender temporalmente el retinol y priorizar la reparación de la barrera cutánea.
¿Conviene suspender el retinol durante el verano?
Dado que el retinol puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol, muchos expertos recomiendan suspender su uso durante los meses de verano o reducir la frecuencia de aplicación.
Esto puede ayudar a prevenir el daño solar y proteger la salud general de la piel.
No obstante, también cabe tener en cuenta que si se suspende su aplicación, cuando se reintroduzca en invierno, la piel deberá pasar por un período de readaptación.
Si paramos en verano, cuando volvamos a aplicarlo en invierno, deberemos volver a acostumbrar a la piel a este principio, una intermitencia que no es buena y estresa a la piel.
No tiene sentido preparar la piel y tratarla durante meses con retinoides para dejar de cuidarla de repente durante el verano.
Debemos seguir el tratamiento para no romper un adecuado proceso de cuidado de la piel.
Parar el tratamiento en verano implica poner freno al cuidado de la piel y exigirá volver a acostumbrar a la piel al retinol cuando se retome implicando, en definitiva, una pérdida de tiempo de lo que debería ser un tratamiento continuado.
La decisión depende de la tolerancia de la piel, de la intensidad de la exposición solar y de la posibilidad de mantener una protección adecuada.
| Situación | Recomendación |
|---|---|
| Piel ya adaptada y sin irritación | Se puede continuar con el retinol por la noche, utilizando protección solar diaria. |
| Inicio reciente del tratamiento | Es preferible introducirlo gradualmente y evitar comenzar durante una época de exposición solar intensa. |
| Exposición prolongada en playa o piscina | Se recomienda pausar el tratamiento durante esos días. |
| Irritación, descamación o sequedad intensa | Reducir la frecuencia o suspender temporalmente hasta que la piel se recupere. |
| Reacciones intensas o persistentes | Consultar con un especialista. |
Alternativas al retinol durante el verano
Existen varias opciones seguras.
El bakuchiol es un extracto de planta que imita los efectos del retinol sin la irritación.
Es perfecto para mantener la hidratación y reducir la aparición de líneas finas en la piel.
La vitamina C es un potente antioxidante que ayuda a iluminar la piel y protegerla del daño ambiental.
El r-Retinoato es un principio que no requiere de período de retinización pensado para las pieles más sensibles y que se puede usar de día porque no es fotosensible.
El retinil retinoato, 8 veces más potente que el retinol tradicional, con vitamina C antioxidante y regeneradora, no requiere período de adaptación, se puede usar de día porque es el único retinoide no fotosensible del mercado e hidrata con ácido hialurónico.
La importancia de la constancia
El uso regular de retinol logra que tengamos una piel luminosa y joven, al aumentar la producción de colágeno, suavizar las arrugas y mejorar la textura.
Además, en verano, es común sentir que a la piel le sobra todo y está más grasa, sobre todo en zonas de playa; la vitamina A resultará tremendamente práctica en estas situaciones por su capacidad seborreguladora.
La constancia debe adaptarse a la tolerancia de la piel y a las condiciones de exposición solar. Mantener el tratamiento no significa aplicarlo durante el día ni ignorar las señales de irritación.
¿Es bueno el retinol B3 de la Roche Posay?
El retinol y el sol no son incompatibles, pero sí requieren precaución.
Se puede usar retinol en verano, pero siempre debes tener en cuenta tomar las medidas adecuadas para proteger tu piel del sol.