Puntitos rojos tras una quemadura solar: causas, cuidados y señales de alarma

Los puntitos rojos que aparecen después de una quemadura solar pueden deberse a una irritación de la piel, una reacción provocada por la luz ultravioleta, una erupción por calor o, en algunos casos, a lesiones que requieren valoración médica. La localización, el momento de aparición y los síntomas asociados ayudan a orientar la causa, pero no permiten confirmar un diagnóstico por sí solos.

La llamada «alergia al sol» es un concepto muy amplio. Incluye varias afecciones que hacen que se forme una erupción en la piel que pica después de la exposición a la luz solar o a otras fuentes de radiación ultravioleta (UV). En este momento del año en el que nuestra exposición solar alcanza sus máximos, queremos dedicar un post a hablar sobre la mal llamada "alergia al sol". Este nombre engloba diversas alteraciones de la piel, que tienen como factor común la reacción de la misma ante el sol, aunque confunde porque ninguna de ellas tiene en realidad un mecanismo alérgico.

Cómo pueden ser los puntitos rojos tras el sol

¿Has notado que, con los primeros días de sol, tu piel reacciona con pequeños granitos que pican, enrojecen o incluso se inflaman? No estás sola: muchas personas experimentan este tipo de brotes cutáneos al exponerse al sol, sobre todo tras el invierno o en las primeras exposiciones intensas.

Aunque a menudo se confunden con acné o dermatitis, estos granos que pican tienen un origen diferente: la radiación ultravioleta. Aunque muchas veces se confunden con acné, lo cierto es que no tienen el mismo origen ni tratamiento.

Los síntomas más habituales incluyen picor intenso, enrojecimiento y una sensación de quemazón o ardor. Las zonas más afectadas suelen ser las más expuestas: el rostro, los hombros, los brazos y, especialmente, el escote.

La apariencia de la piel con alergia al sol varía en gran medida según el color de la piel y de lo que provoca los síntomas. Los síntomas suelen presentarse únicamente en la piel que se expuso al sol o a otras fuentes de luz ultravioleta.

CaracterísticaQué puede indicar
Puntitos o granitos que picanIrritación, reacción a la luz solar o sarpullido
Enrojecimiento y ardorInflamación o quemadura solar
AmpollasDaño solar intenso y profundo
Lesiones similares a habones o picadurasUrticaria solar
Puntos que no desaparecen al presionarlosPetequias, que deben ser evaluadas por un profesional

Principales causas después de la exposición solar

Erupción polimorfa solar

Es la más frecuente de las enfermedades denominadas "alergia al sol". Sobre todo aparece en mujeres jóvenes en primavera e inicios del verano, siendo menos frecuente cuanto más expuesta ha estado nuestra piel al sol.

Afecta especialmente a la cara y el escote, las zonas de mayor exposición en la vida diaria, aunque a veces también aparece en brazos y pies si se usan sandalias; las lesiones suelen ser pequeñas y aparecen a las pocas horas de haber estado al sol (no necesariamente tomando el sol en la piscina o la playa, sino que puede ocurrir si caminamos un buen trecho por la calle estando al sol).

Muchas personas tienen síntomas de alergia al sol por temporadas. Esos síntomas aparecen cuando aumenta la cantidad de horas de sol y, por tanto, la exposición a la luz solar es mayor.

Urticaria solar

Es más infrecuente que la erupción polimorfa solar, y las lesiones son distintas, más grandes (tipo habón), similares a una picadura, y no aparecen necesariamente en las zonas expuestas sino en cualquier lugar del cuerpo.

Afecta tanto a hombres como a mujeres, y puede suceder en cualquier momento del verano en relación con la exposición solar. Las lesiones aparecen al inicio de estar expuestos al sol, en minutos.

Fotosensibilidad causada por medicamentos

Se producen con la toma de ciertos medicamentos a la vez que nos exponemos al sol. Son mas frecuentes en personas multimedicadas o de edad avanzada, y producen lesiones similares a quemaduras, secundarias a agentes tóxicos activados con la luz del sol.

A veces pueden incluso aparecer ampollas. Los fármacos con los que debemos tener cuidado son, entre otros, antibióticos, antiinflamatorios, antidepresivos, diuréticos y algunos ansiolíticos.

Determinados medicamentos pueden hacer que la piel sea más sensible al sol. Algunos medicamentos (tales como los antibióticos doxiciclina y tetraciclina) pueden hacer que usted sea más susceptible a las quemaduras solares.

Los filtros solares no protegen frente a este evento y la prevención consiste en evitar la exposición solar mientras dure el tratamiento y al menos hasta 72 horas después de finalizarlo.

Reacción tras el contacto con plantas o sustancias

Algunos síntomas de la alergia al sol se desencadenan cuando se expone la piel a una sustancia y luego a la luz solar.

Las causas de la alergia al sol incluyen reacciones del sistema inmunitario a la luz del sol, determinados medicamentos y sustancias químicas que hacen que la piel sea más sensible al sol. No se sabe con certeza por qué algunas personas tienen alergia al sol y otras no.

Sarpullido por calor

Otros, como los del sarpullido por calor, aparecen principalmente en la espalda, el pecho y otras áreas donde se acumula el sudor.

El pecho suele estar expuesto a diferentes factores como el sudor, productos cosméticos y ropa ajustada.

Porfiria y otras enfermedades relacionadas con la fotosensibilidad

Estas alteraciones se producen por niveles altos de porfirinas en sangre, que impiden la producción adecuada de hemoglobina y mioglobina. Los síntomas más habituales son erupciones, ampollas y enrojecimiento cutáneo, y en algunos casos puede cursar con convulsiones y dolor abdominal.

Es una enfermedad infrecuente que se produce en niños de fototipo claro (I/II) y suele resolverse al llegar a la adolescencia. Las lesiones en la piel suceden incluso en invierno en relación con el sol, aunque son más frecuentes en verano, y se caracterizan por vesículas con contenido hemorrágico que pueden evolucionar a cicatrices, sobre una base enrojecida. Además puede asociarse conjuntivitis y fotofobia.

Cómo diferenciar los puntitos de una quemadura solar

Es el enrojecimiento de la piel que ocurre después de que usted está sobreexpuesto al sol o a otra luz ultravioleta.

Es posible que los primeros signos de una quemadura solar no aparezcan durante unas cuantas horas. El efecto total sobre la piel puede tardar en aparecer 24 horas o más.

  • Piel roja y sensible que está caliente al tacto.
  • Ampollas que aparecen de horas a días después.
  • Reacciones graves, algunas veces llamadas alergia solar, incluyendo fiebre, escalofríos, náuseas o erupción cutánea.
  • Peladura de la piel en áreas quemadas por el sol varios días después de la quemadura solar.

Los síntomas de la quemadura solar normalmente son temporales. Sin embargo, el daño a las células de la piel con frecuencia es permanente, lo cual puede tener efectos serios a largo plazo. Estos incluyen cáncer de piel y envejecimiento prematuro de la piel.

Cuando la piel empieza a ponerse dolorosa y roja, el daño está hecho. El dolor es peor entre las 6 y 48 horas posteriores a la exposición al sol.

La quemadura solar se presenta cuando el grado de exposición al sol o a las fuentes de luz ultravioleta exceden la capacidad de la melanina para proteger la piel. La melanina es la coloración (pigmento) que protege la piel.

Una quemadura solar en una persona con piel muy clara puede ocurrir en menos de 15 minutos de exposición al sol del mediodía, mientras que una persona con piel oscura puede tolerar la misma exposición por horas.

La exposición al sol puede causar quemaduras de primero y segundo grado. No hay tal cosa como un bronceado saludable. La exposición al sol sin protección causa envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

Capas de la piel afectadas por quemadura solar

Qué significa que aparezcan ampollas

La aparición de una ampolla quemadura solar es una señal clara de que la exposición al sol ha causado un daño grave en la piel. Más allá del enrojecimiento y la sensación de ardor, las ampollas tras quemadura solar indican y son el reflejo de una reacción inflamatoria intensa en las capas más profundas de la epidermis.

Una quemadura solar con ampollas se produce como consecuencia a una exposición excesiva a los rayos UVB del sol, que provocan la destrucción celular en la piel.

Estas ampollas no siempre aparecen de inmediato, pudiendo desarrollarse horas después de la exposición solar y alcanzar su máximo desarrollo hasta un día después.

Si ya ha aparecido una ampolla quemadura solar, es vital seguir un protocolo de actuación para evitar complicaciones como infecciones, cicatrices o hiperpigmentaciones.

Cuidados de una ampolla solar

  1. No reventar las ampollas.
  2. Enfriar la zona afectada.
  3. Controlar el dolor.
  4. Hidratación y productos calmantes.

Este es el punto más importante. Las quemaduras solares con ampollas deben tratarse con extremo cuidado.

Con el objetivo de reducir la molestia, aplicar compresas frías varias veces al día o tomar un baño con agua fría, evitando la ducha directa sobre la ampolla, ayuda a aliviar la inflamación y el malestar.

Mientras la ampolla quemadura solar no se haya roto, puede aplicarse un gel de aloe vera o una loción calmante alrededor de la zona para reducir la inflamación y favorecer la recuperación.

Si la ampolla se revienta por sí sola, se debe limpiar suavemente con agua y jabón neutro, aplicar un antiséptico y cubrir con un apósito no adherente.

No toque ni arranque la capa superior de las ampollas.

Si se presentan ampollas, los vendajes secos pueden ayudar a prevenir la infección.

Qué hacer cuando aparecen puntitos rojos y picor

Cuando la reacción ya ha aparecido, es importante evitar rascarse y se recomienda aplicar productos calmantes. Busca una crema para alergia al sol, que alivian el picor y reducen la inflamación.

Generalmente, cuando los puntos rojos causan picazón, es probable que se deba a irritación en la piel o a una reacción alérgica. En estos casos, lo más recomendable es aplicar una crema antihistamínica y evitar rascarse.

El tratamiento inmediato para resolver este cuadro son los antihistamínicos, que suelen actual con rapidez, y los corticoides en caso de enrojecimiento intenso e inflamación.

Las erupciones graves pueden tratarse con pastillas o cremas con esteroides. Los casos leves de alergia al sol pueden desaparecer sin tratamiento.

Es importante aclarar que no se debe recurrir a la automedicación, y que, si la picazón persiste, es necesario acudir a un especialista.

No utilice productos que contengan benzocaína o lidocaína. Estos pueden causar alergias en algunas personas y empeorar la quemadura.

Si la piel no presenta ampollas, se puede aplicar una crema humectante para aliviar la molestia. No use mantequilla, vaselina (Vaseline) ni otros productos a base de aceite. Estos pueden bloquear los poros de manera que el calor y el sudor no pueden escapar, lo cual puede provocar una infección.

Las cremas con vitamina C y E pueden ayudar a reducir el daño a las células de la piel.

Los medicamentos de venta libre, como el ibuprofeno o paracetamol, ayudan a aliviar el dolor causado por la quemadura. No les dé ácido acetilsalicílico (aspirin) a los niños.

Las cremas de cortisona pueden ayudar a reducir la inflamación.

Se debe usar ropa holgada y de algodón. Beba mucha agua.

Otros tipos de puntos rojos que no deben confundirse con una reacción solar

La aparición de puntos rojos en la piel no solo es un síntoma molesto, sino que puede ser una señal de que algo no está bien.

Las causas por las que aparecen puntos rojos en la piel son muy variadas, como ya comentamos. En algunos casos, puede tratarse de reacciones alérgicas, infecciones virales o bacterianas, enfermedades autoinmunes o simplemente los efectos secundarios de algunos medicamentos.

Solo un especialista puede determinar con precisión cuál es su causa, y recomendar un tratamiento médico para controlarlos.

Petequias

Uno de los tipos de puntos rojos que aparecen en la piel son las petequias, que según la Cleveland Clinic se pueden deber a causas simples y reversibles o a enfermedades graves como la endocarditis y la leucemia.

Debido a las complicaciones que pueden generar, un profesional médico debe evaluar las posibles causas y recomendar un tratamiento adecuado.

El artículo que recién citamos menciona que la aparición de puntos rojos también puede ser causada por problemas de coagulación. En particular, se menciona una condición médica conocida como trombocitopenia, que se caracteriza por niveles bajos de plaquetas en la sangre.

Factores de riesgo

Los factores que incrementan la probabilidad de desarrollar puntos rojos en la piel incluyen la genética, deficiencias nutricionales, enfermedades subyacentes (como trastornos autoinmunes o infecciones crónicas), y la exposición a ciertos medicamentos o toxinas.

WebMD habla sobre esto y señala que las personas que tienen deficiencia de vitamina C y vitamina K pueden ser más propensos a desarrollar este tipo de puntos rojos en la piel.

Localización de los puntos rojos

La localización de los puntos rojos es un indicador clave, que ayuda a realizar un diagnóstico y determinar que los causa.

Las petequias, por ejemplo, pueden aparecer en los brazos, dentro de los párpados, en las piernas, en la boca y en el estómago. Mientras que otros, como los del sarpullido por calor, aparecen principalmente en la espalda, el pecho y otras áreas donde se acumula el sudor.

Puntos rojos en la cara, hombros y escote

Las zonas más afectadas suelen ser las más expuestas: el rostro, los hombros, los brazos y, especialmente, el escote.

Afecta especialmente a la cara y el escote, las zonas de mayor exposición en la vida diaria.

Puntos rojos en las piernas

Los puntos rojos en las piernas son comunes a una lista muy larga de condiciones, dentro de las que se encuentra la rosácea, el sarpullido de calor, las picaduras de insectos y las petequias.

Para determinar por qué aparecen es necesario acudir a un dermatólogo y, en algunos casos, realizar algunos exámenes de laboratorio.

Puntos rojos en el pecho

Al igual que sucede con las piernas, cuando aparecen puntos rojos en el pecho, es probable que se trate de una reacción alérgica, estrés o alguna condición dermatológica como la rosácea.

Además, se puede tratar de una respuesta del sistema inmunológico a cierto tipo de infecciones.

Puntos rojos en bebés

La piel de los bebés es más delicada y sensible, lo que los hace más propensos a desarrollar irritaciones, sarpullidos o reacciones alérgicas.

Cuándo consultar con un médico

Consulta con tu proveedor de atención médica si tienes alguna reacción inusual y molesta en la piel después de la exposición al sol.

No es recomendable hacer un autodiagnóstico en función de los síntomas que se experimentan, porque la única manera de comprobar de qué se trata es del análisis de un gran número de factores.

En cualquier caso, siempre es aconsejable en caso de aparición de este tipo de síntomas en la piel, acudir al Dermatólogo para una valoración por el especialista.

Señales de alarma

Verywell Health señala que existen algunas red flags o señales de alerta que se deben tomar en cuenta si aparecen puntos rojos en la piel.

  • Fiebre.
  • Fatiga.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor o hinchazón.
  • Supuración.
  • Moretones inexplicables.
  • Antecedentes familiares de trastornos de coagulación o cáncer.

En estos casos es clave buscar atención médica, porque es posible que se trate de enfermedades graves como la leucemia.

Patient Power habla sobre la aparición de puntos rojos en la piel, y señala que puede tratarse de un síntoma de la leucemia. Aunque también pueden aparecer por enfermedades como la endocarditis y trombocitopenia.

En todo caso, hay que prestar atención a otros síntomas asociados a la leucemia, como fatiga, infecciones frecuentes, sangrados nasales frecuentes, pérdida de peso inexplicable, inflamación de los ganglios linfáticos y dolor o sensibilidad en los huesos o articulaciones.

Cuándo acudir urgentemente por una quemadura solar

Comuníquese con su proveedor de atención médica de inmediato si presenta fiebre con la quemadura de sol.

Igualmente comuníquese con su proveedor si hay signos de shock, insolación, deshidratación u otras reacciones serias.

  • Sentir desmayo o mareo.
  • Pulso rápido o respiración acelerada.
  • Sed extrema, ausencia de gasto urinario u ojos hundidos.
  • Piel pálida, pegajosa o fría.
  • Náuseas, fiebre, escalofrío o erupción cutánea.
  • Ojos que duelen y son sensibles a la luz.
  • Ampollas dolorosas e intensas.

Cómo se realiza la evaluación médica

La evaluación de un médico suele incluir una revisión completa del historial clínico, un examen físico, y pruebas de laboratorio.

Su proveedor llevará a cabo un examen físico y examinará la piel.

A usted se le puede preguntar acerca de la historia clínica y los síntomas actuales, incluso:

  • ¿Cuándo ocurrió la quemadura solar?
  • ¿Qué tan a menudo presenta quemaduras solares?
  • ¿Tiene ampollas?
  • ¿Qué proporción del cuerpo sufrió quemaduras de sol?
  • ¿Qué medicamentos toma?
  • ¿Usa bloqueador o protector solar? ¿De qué tipo?

Prevención de nuevos brotes y quemaduras

Eliminar o prevenir los granitos por el sol no siempre es sencillo, sobre todo si la piel ya ha desarrollado sensibilidad a la radiación.

Por eso, el mejor enfoque es actuar antes, durante y después de la exposición solar, combinando medidas externas con protección interna.

Reducir la exposición directa

La forma más efectiva de evitar este tipo de reacciones es reducir la exposición solar directa, sobre todo en las horas centrales del día.

Evita la exposición solar entre las 10:00 y las 16:00. Los rayos del sol son más fuertes en este período. Intenta programar actividades al aire libre en otros momentos. Si no puedes hacer eso, limita el tiempo que estás al sol.

Evita la exposición repentina a mucha luz solar.

Los bebés y niños son muy sensibles a los efectos quemantes del sol.

Las personas de piel clara tienen mayor probabilidad de sufrir una quemadura solar. Los rayos del sol también son más fuertes en las grandes altitudes y latitudes bajas (más cerca al ecuador).

El reflejo del sol en el agua, la arena o la nieve puede intensificar los rayos solares que causan quemaduras.

Las lámparas de sol pueden causar una quemadura solar grave.

Ropa, gafas y barreras físicas

Usa gafas de sol y ropa protectora. Las prendas de manga larga y los sombreros de ala ancha pueden ayudar a proteger la piel de la exposición solar.

Usar ropa ligera que cubra las zonas más sensibles (como el escote o los hombros) también ayuda a proteger la piel.

Se debe usar ropa holgada y de algodón.

Aplica una película protectora en la ventana que bloquee los rayos UV.

Protector solar

Aplícate protector solar. Usa un protector solar de amplia gama y resistente al agua con un factor de protección solar de al menos 30, incluso en días nublados.

Utilice un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior. Los protectores solares de amplio espectro protegen tanto de rayos UVB como de rayos UVA.

Aplique una cantidad abundante de protector solar para cubrir por completo la piel expuesta. Aplíquelo nuevamente cada 2 horas o con la frecuencia que indique la etiqueta.

Aplique protector solar nuevamente luego de nadar o sudar e incluso en días nublados.

Utilice un protector labial que proteja del sol.

Si usas un producto que contenga bloqueadores físicos (como dióxido de titanio u óxido de cinc), aplícalo sobre cualquier otro producto que estés usando (salvo el repelente de insectos, que debe aplicarse en último lugar).

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) exige que todos los protectores solares conserven su potencia original durante al menos tres años.

Lee las etiquetas en busca de instrucciones de almacenamiento y fechas de caducidad.

Medicamentos y desencadenantes

Evita los desencadenantes conocidos.

Si tomas medicamentos, revisa con un profesional sanitario si pueden aumentar la sensibilidad a la luz solar. No suspendas un tratamiento por tu cuenta.

La prevención consiste en evitar la exposición solar mientras dure el tratamiento y al menos hasta 72 horas después de finalizarlo cuando se trate de los medicamentos fotosensibilizantes descritos anteriormente.

Fotoprotección oral

Finalmente, te recomendamos usar fotoprotección oral, una estrategia cada vez más recomendada para quienes sufren erupciones solares recurrentes.

Fórmulas como Oliovita Protect combinan omega 7 del espino amarillo con vitamina D, licopeno y extractos vegetales antioxidantes, creando una barrera interna que protege la piel y previene la aparición de esos molestos granitos.

La fotoprotección oral no sustituye al protector solar, la ropa protectora ni la reducción de la exposición directa.

Daño solar acumulado y cambios persistentes

Tu rostro refleja quién eres y dónde has estado, y el tiempo que pasaste bajo el sol puede haber dejado su marca en más de un sentido.

La luz ultravioleta (UV) de la exposición al sol puede provocar cáncer de piel, y protegerla es la mejor manera de prevenirlo.

Proteger tu piel del sol también es la mejor manera de mantenerla joven, y nunca es tarde para empezar.

Más del 90 por ciento de las arrugas asociadas con el envejecimiento están relacionadas con el daño solar acumulativo.

El colágeno y la elastina son proteínas que hacen que la piel sea firme, flexible y resistente, pero la radiación UV de la exposición solar puede destruirlas.

Los dermatólogos llaman al daño solar crónico a lo largo de los años "fotoenvejecimiento" y, por supuesto, esto produce arrugas.

Los vasos sanguíneos dilatados pueden hacerse visibles en la piel. Cuando la gente dice que tiene vasos sanguíneos "rotos", es un término incorrecto. Si los vasos sanguíneos estuvieran rotos, sangrarían y causarían moretones. En realidad, estos vasos están dilatados.

Las fibras de elastina normalmente mantienen tensos los vasos sanguíneos. Pero cuando esas fibras se descomponen por la exposición al sol, no pueden sostener los vasos y mantenerlos apretados.

Las manchas marrones, las pecas, los léntigos solares, la hiperpigmentación y el melasma también pueden relacionarse con la exposición solar.

El melasma se manifiesta como manchas oscuras en la piel del rostro expuesta al sol, especialmente en los pómulos.

Las personas que pasan mucho tiempo al aire libre, como jardineros, trabajadores de la construcción, camioneros y atletas, son particularmente propensas a desarrollar cambios persistentes en el cuello y el pecho debido al prolongado tiempo que esas áreas están expuestas a la luz ultravioleta.

Cómo aplicar correctamente la protección solar

Cuidados generales después de una quemadura

  • Tome un baño o una ducha fría o coloque trapos frescos y húmedos sobre la quemadura.
  • Si se presentan ampollas, protéjalas con vendajes secos y no las reviente.
  • Si la piel no presenta ampollas, puede aplicar una crema humectante.
  • Use ropa holgada y de algodón.
  • Beba mucha agua.
  • Evite volver a exponer al sol la zona afectada hasta que se recupere.
  • Consulte con un profesional si el dolor, el picor, la inflamación o los puntos rojos persisten.

En algunos casos, como cuando se trata de algún virus, no es necesario tomar ninguna medida en particular, basta con descansar y consumir suficientes líquidos para prevenir una deshidratación.

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