Alopecia universal en adolescentes: síntomas, diagnóstico y apoyo integral

La alopecia universal es una variante extensa de la alopecia areata que puede aparecer durante la adolescencia y provocar la pérdida total del pelo de la cabeza y del resto del cuerpo. Aunque no suele poner en peligro la salud física general, puede tener un impacto emocional, social y psicológico significativo en una etapa en la que la imagen, la identidad y la aceptación por parte del entorno adquieren especial importancia.

La adolescencia es la etapa de transición entre la niñez y la vida adulta. En ella, el adolescente deberá hacer frente a una serie de modificaciones tanto internas o personales como externas o sociales, y todo ello inmerso en un mundo colectivo repleto de información contradictoria y mensajes recurrentes, muchos de ellos relacionados con la imagen. En este contexto, como expresión máxima de la imagen que quiere transmitir a los demás están el cabello y las uñas. Así, toda patología que afecte a ambas partes del cuerpo repercutirá negativamente en la autoestima y la maduración psicológica del adolescente.

La caída de pelo en la adolescencia es un fenómeno más común de lo que se suele creer. La importancia que la sociedad actual da la imagen, hacen que el cabello ocupe un lugar primordial en ese aspecto exterior que el adolescente desea mostrar. Por lo tanto el adolescente que está atravesando una época de transición física, emocional y psicológica, queda especialmente vulnerable al impacto de la pérdida del cabello con importante merma en su calidad de vida.

Qué es la alopecia universal

Médicamente, se define como una enfermedad que afecta a los folículos pilosos (las áreas de la piel en las que se “fabrica” el cabello). Se sabe que es una enfermedad autoinmune aunque se desconoce su origen.

La alopecia universal es una alopecia areata a nivel más avanzado. Debido a su gravedad, produce la pérdida súbita de prácticamente todo el pelo del cuero cabelludo y puede darse también en el resto del cuerpo (cejas, pestañas, cuerpo). Los folículos pilosos permanecen por debajo de la piel en hibernación, disminuyendo su capacidad de producción.

La alopecia universal es una patología autoinmune: el sistema inmunitario ataca las células del propio cuerpo. Así, el organismo produce anticuerpos contra una parte del folículo capilar. Es una variante más extensa de la alopecia areata. Por ello, también se conoce como alopecia areata universal.

Este tipo de alopecia se caracteriza por la pérdida total no solo del pelo de la cabeza sino también del resto del cuerpo.

Se desconoce mucho aún sobre esta enfermedad, sin embargo se sabe que esta alopecia es de origen autoinmune. Es decir, que las propias defensas del cuerpo humano atacan la raíz del pelo y provocan una inflamación que forma estos parches de calvicie.

La alopecia areata es una enfermedad crónica e inflamatoria mediada por linfocitos T que afecta al folículo y ocasionalmente a las uñas. Los folículos se mantienen sin destrucción permanente, por lo que se trata de una alopecia no cicatricial.

Cómo puede evolucionar la alopecia areata hasta la forma universal

La alopecia areata comienza repentinamente con uno o varios manchones redondos sin pelo en el cuero cabelludo. Estos reciben el nombre de “calva”.

Por lo general, la alopecia areata comienza con una pérdida súbita de pelo en placas redondas u ovaladas en el cuero cabelludo, pero puede afectar cualquier otra parte del cuerpo, como las cejas, las pestañas o la zona de barba en los hombres.

El curso clínico es variable e impredecible, ya que son formas dinámicas, pudiendo evolucionar de placas únicas a múltiples y/o extensas. Un 5% de los pacientes pueden llegar a formas totales o universales.

Cuando se forma una placa sin pelo, es difícil saber qué ocurrirá después. Las posibilidades incluyen:

  • El pelo vuelve a crecer en unos meses. Es posible que se vea blanco o gris al principio, pero podría recuperar su color natural con el tiempo.
  • Aparecen nuevas placas sin pelo. A veces, el pelo vuelve a crecer en la primera placa mientras se forman nuevas placas sin pelo.
  • Las placas pequeñas se unen y forman placas más extensas.
  • En algunos casos, el pelo se cae completamente del cuero cabelludo, lo que se llama alopecia total.
  • Hay una progresión a una caída completa del vello corporal, un tipo de enfermedad que se llama alopecia universal.

Con frecuencia, el cabello vuelve a crecer en varios meses, incluso sin ningún tratamiento. Las personas con alopecia areata quizás pierdan y recuperen el cabello más de una vez, tanto en los mismos lugares como en lugares diferentes. Casi siempre el cabello vuelve a crecer.

La alopecia areata puede remitir espontáneamente para volver a hacer acto de presencia al cabo de un tiempo. Su evolución natural incluye frecuentes remisiones espontáneas, aproximadamente el 60% remite en un año, y sucesivas recurrencias.

La cura de la alopecia areata universal es impredecible sin tratamiento. A veces, se resuelve el problema solo.

Todavía no tiene una cura específica y puede llevar a la calvicie total en el peor de los escenarios. La alopecia universal es difícil de curar y se resiste a los tratamientos existentes en la actualidad. Incluso cuando se utilizan esteroides orales y existe cierta eficacia probada, se puede volver a caer el pelo.

Síntomas principales en adolescentes

Pérdida súbita y extensa del cabello

La pérdida de cabello en parches es el síntoma más típico. Las calvas que deja son muy características: tienen el tamaño de una moneda pequeña, son lisas y redondas y pueden adquirir un tono melocotón.

En la alopecia universal, la pérdida deja de limitarse a una o varias placas y puede afectar prácticamente a todo el cuero cabelludo. También puede extenderse a las cejas, las pestañas y el vello corporal.

En algunos casos, la caída del pelo se produce en apenas días o semanas. Al caer a mechones, provoca efectos estéticos desagradables y problemas en la autoestima de quienes sufren esta problemática.

Aspecto de las placas

Por lo general, no hay señales de sarpullido, enrojecimiento ni cicatrización en las placas sin pelo. Las placas de alopecia son de aparición súbita, de bordes nítidos, sin signos inflamatorios ni descamación, con una piel en apariencia normal.

Alrededor de los bordes de la placa, suele haber pelos cortos quebrados (partidos) o pelos con forma de signo de exclamación, los cuales son más finos en la base que en la punta.

En los límites de la placa se suelen encontrar los típicos “pelos peládicos” o en “signo de admiración”. Los cabellos aparentemente sanos se desprenden con facilidad ante mínimas tracciones.

Sensaciones en el cuero cabelludo

Algunas personas dicen que sienten hormigueo, ardor o picazón en las placas de piel justo antes de que se caiga el pelo.

La enfermedad no genera dolor ni se contagia, pero sí entraña un sufrimiento psicológico para las mujeres y también puede afectar de forma importante a niños y adolescentes.

Afectación de cejas, pestañas y vello corporal

La alopecia universal puede afectar a todo el vello corporal. La pérdida de cejas y pestañas tiene consecuencias prácticas además de estéticas.

Otra complicación de la alopecia universal es la caída del pelo de las cejas. Sin él, el sudor llega a alcanzar y, por lo tanto, a irritar los ojos. Por tal motivo, se aconseja utilizar pañuelos en la cabeza, sobre todo en verano.

Cuando se pierden las pestañas, la utilización de gafas resguardará a los ojos de la luz y el polvo.

Cambios en las uñas

La alopecia areata también puede afectar a las uñas. Casi un 50% de los adolescentes con AA suelen mostrar repercusión sobre la lámina ungueal, diferente según la intensidad del proceso.

Lo más frecuente, el piqueteado de la lámina. En ocasiones se aprecia lúnula eritematosa o moteada.

Por qué aparece

La alopecia universal es de origen autoinmune, pero el motivo por el que se produce es desconocido. El sistema inmunitario ataca los folículos pilosos como si se tratara de una amenaza.

Factores autoinmunes. El arsenal inflamatorio con linfocitos T CD8+, T CD4+, macrófagos, etc. desatan la cascada inflamatoria que detiene el anagen folicular, pero respetando una zona critica, la región de las células madre de la protuberancia, explicándose de esta forma el carácter no cicatricial de la AA.

También intervienen factores genéticos y ambientales. Situaciones de estrés, factores infecciosos, hormonales o dietas actuarían como factores desencadenantes.

La alopecia universal sí se asocia a momentos de estrés y de mucho sufrimiento. En algunas ocasiones, la enfermedad puede aparecer después de una experiencia traumática que genere estrés.

Sin embargo, una situación estresante no debe interpretarse como una causa única ni implica que el adolescente o la familia tengan responsabilidad en la aparición de la enfermedad.

Recuerda: nadie tiene la culpa de la alopecia areata.

Factores asociados y enfermedades autoinmunes

Los niños y adolescentes con alopecia areata también pueden desarrollar otros trastornos autoinmunitarios, como enfermedad tiroidea o eccema (dermatitis atópica).

Hasta un 30% de casos pueden asociar patología autoinmune. Alrededor del 7% de los pacientes tienen una mayor incidencia de procesos autoinmunes, tanto a nivel personal como familiar.

La AA total y universal son las formas que frecuentemente se han asociado a enfermedad tiroidea y dermatitis atópica.

Su asociación con otros procesos autoinmunes está demostrada, habiéndose descrito enfermedades autoinmunes tiroideas en un 30% de los casos; otras enfermedades asociadas son el vitíligo, la diabetes mellitus, el síndrome de Addison, el lupus y la trisomía 21.

En el síndrome de Down la incidencia de AA es más alta que en la población normal: el 6% de los pacientes con S.

Los estudios complementarios se orientarán según la sintomatología acompañante del paciente, con el fin de descartar enfermedades autoinmunes asociadas.

Por qué la adolescencia es una etapa especialmente sensible

Para un niño o adolescente, la pérdida de cabello puede ser un golpe emocional significativo. En una etapa en la que buscan encajar y construir su identidad, afrontar algo tan visible como la alopecia puede ser difícil.

La pérdida repentina de cabello puede generar sentimientos de inseguridad, ansiedad e incluso aislamiento, especialmente en entornos como la escuela o actividades sociales.

El deterioro de su “imagen capilar” puede ser muy estresante o angustioso requiriendo atención médica, por lo que el médico ha de estar habilitado para reconocer, evaluar y orientar el estudio y ofrecer el apoyo adecuado tanto médico, como estético y en muchos casos psicológico.

El pelo es una estructura proteica con poca importancia funcional en el organismo; sin embargo, a pesar de su poca relevancia desde el punto de vista funcional, sus alteraciones tienen un intenso efecto psicológico en niños, adolescentes y sus familiares.

Enfermos que presentan alopecia secundaria a enfermedades que afecten al folículo piloso, como por ejemplo la alopecia areata (AA), tienen un incremento en su tasa de suicidio y depresión.

Ante una situación permanente de malestar emocional, son de gran ayuda las terapias psicológicas.

Diagnóstico de la alopecia universal en adolescentes

Ante una alopecia deberemos de realizar un estudio minucioso para clasificar y diagnosticar un proceso que puede, por un lado, tener una influencia muy negativa a nivel psicológico y, por otro, ser la clave hacia otras afecciones más graves que deberemos descartar.

La evaluación debe distinguir si se trata de una alopecia cicatricial o no cicatricial, congénita o adquirida, y localizada o difusa.

Aproximadamente el 90% de las alopecias en la infancia son no cicatriciales y adquiridas, siendo las causas más frecuentes en la población occidental la AA, la tinea capitis, el efluvio telogénico y la tricotilomanía.

Historia clínica

La correcta evaluación de un paciente con alopecia incluirá una historia clínica detallando el momento de aparición, el patrón de distribución y cualquier detonante físico o emocional en los 2-5 meses previos al inicio del cuadro, además de cualquier otro cambio acompañante (fatiga, cambios en el peso).

Se recogerán los antecedentes médicos, incluyendo enfermedades crónicas, autoinmunes, cambios en la medicación, cirugías y trastornos psiquiátricos.

Respecto a los antecedentes familiares, insistiremos en la historia de enfermedades autoinmunes, dermatológicas y enfermedades psiquiátricas.

Exploración del cuero cabelludo, la piel y las uñas

La exploración física debe ser completa, investigando signos de enfermedad sistémica.

La piel y las uñas se examinarán buscando cualquier alteración (vitíligo, dermatitis atópica, piqueteado ungueal en forma de depresiones puntiformes o pitting), así como otros signos que nos indiquen enfermedades autoinmunes o metabólicas.

El cuero cabelludo y otras zonas vellosas se analizarán cuidadosamente buscando la presencia de eritema, edema, descamación, pústulas y cualquier otra alteración.

Examen del cabello y pruebas complementarias

El pelo en sí mismo deberá examinarse realizando una suave tracción (maniobra de Sabourad o pull test), que determinará si el pelo se desprende o no con facilidad; la positividad a esta prueba indica alteraciones en el ciclo del pelo (efluvio telogénico, síndrome del cabello anágeno suelto, AA).

Las alteraciones del tallo piloso se analizarán mediante dermatoscopia o el examen miscroscópico de los cabellos.

La observación minuciosa del cabello incluye la longitud, el grosor, el calibre y las irregularidades en su forma (displasias).

En ocasiones, se requieren estudios analíticos o incluso biopsia de cuero cabelludo.

Los estudios complementarios se orientarán según la sintomatología acompañante del paciente, con el fin de descartar enfermedades autoinmunes asociadas.

Diagnóstico diferencial: otras causas de caída del cabello

No toda pérdida de cabello durante la adolescencia corresponde a alopecia universal. La pérdida de cabello o alopecia en la adolescencia puede obedecer a una causa primariamente cutánea, traducir un problema de salud subyacente o estar facilitada por determinados hábitos higiénicos personales, culturales, o dietéticos.

Efluvio telogénico

El efluvio telogénico surge al producirse una excesiva caída de cabellos en telogen debido a la anormalidad de este ciclo folicular.

Puede surgir de forma aguda, en cuyo caso, se producirá un trasvase abrupto y síncrono de al menos un 20% de los cabellos en anagen hacia telogen, con la consiguiente caída masiva de estos cabellos 2, 3 o 4 meses después de ocurrir el evento (efluvio telogénico agudo).

Hablamos de efluvio telogénico crónico cuando el desencadenante es de menor intensidad, pero repetido o prolongado en el tiempo, y se producirá una caída persistente de más de 6 meses de duración.

Representa la causa más común de pérdida de cabello en la adolescencia.

El examen del cuero cabelludo suele ser normal, sin áreas de baja densidad capilar. En la mayoría de ocasiones si el desencadenante no requiere corrección, sería suficiente con transmitir al paciente que el pelo irá recreciendo a lo largo de los siguientes meses.

Si no se detecta en la anamnesis el hecho precipitante o se demora la ansiada mejoría, estaría indicado realizar una analítica que incluyera las causas recogidas en la Tabla II, sobre todo anemia ferropénica y enfermedad tiroidea.

Alopecia androgenética

Suele iniciarse ya en la adolescencia esta forma de alopecia hereditaria y andrógeno dependiente, que constituye la forma de alopecia más frecuente en los adultos, afectando al 80% de los hombres y al 40% de mujeres en algún momento de su vida.

En adolescentes hay un predominio de varones sobre mujeres (35/8) y la edad media de inicio en ambos sexos es de 14,8 años. El 15% de los adolescentes varones pueden presentar este proceso.

La alopecia androgenética adolescente suele mostrar una disminución progresiva de la densidad, más que una pérdida súbita en placas. Ellos se notan “más entradas”. Y ellas puntualizan que “su coleta es mucho más delgada que antes” o que “el pelo les crece más fino a como lo hacía meses atrás”.

Los síntomas en los adolescentes son menores que en los adultos. La pérdida de densidad, percibida en zona fronto temporal, coronilla e incluso parietal, tiene su origen en la miniaturización del cabello.

La exploración clínica y tricoscópica suele ser suficiente para establecer el diagnóstico.

Alopecia por tracción

La alopecia por tracción se produce por un daño físico permanente sobre el tallo capilar y tiene gran relación con hábitos estéticos, culturales o religiosos en determinadas etnias (peinados a excesiva tensión, turbantes “compresivos”…).

Ciertas técnicas de peluquería puedan dañar el cabello. Así actuarían la utilización de secadores de calor que hacen literalmente “hervir” el cabello, apareciendo “burbujas de aire” en su interior, y produciendo una inevitable fragilidad; o las técnicas impuestas en cada momento por la moda, el peinado afro, el trenzado completo del cabello, el hábito de peinados tensos, que implican una tracción mantenida durante horas, sobre todo en las zonas marginales del cuero cabelludo, y que a la larga condicionarán un auténtico arrancamiento de los mismos.

En todos los casos descritos, se podrán detectar áreas de alopecia difusa, con cabellos troceados, y que suelen mejorar en el momento que damos tiempo a la recuperación capilar.

Tricotilomanía

El arrancamiento compulsivo del pelo de forma reiterativa o tricotilomanía se puede producir de una forma inconsciente, en forma de tics.

Entendemos por tricotilomanía el arrancamiento compulsivo del pelo de forma reiterativa, habitualmente del localizado en el cuero cabelludo, pero no infrecuentemente en otra localización.

Muchos de estos pacientes se encuentran sometidos a una tensión emocional, o tienen un estado de agresividad reprimida.

Tinea capitis

La tinea capitis es una dermatofitosis que presenta su pico de incidencia entre los 3 y 7 años, producida por varias familias de hongos queratinofílicos.

La manifestación más frecuente de la tinea capitis es una o múltiples placas descamativas de morfología anular con presencia de alopecia incompleta debido a la presencia de pelos cortos y rotos, y otros largos de apariencia normal.

Normalmente, estas placas son pruriginosas y, por lo demás, prácticamente asintomáticas. Una exploración cuidadosa revelará puntos negros que corresponden con el lugar de los pelos rotos.

A diferencia de la alopecia areata, la tinea capitis puede mostrar descamación, inflamación, costras, pústulas o ganglios regionales, por lo que requiere valoración médica específica.

Tratamiento médico

En relación con la alopecia areata, ningún tratamiento es capaz de alterar el curso natural de la enfermedad, pero sí disponemos de alternativas capaces de obtener en muchos pacientes la repoblación capilar.

Estas pautas se establecen de forma individualizada en cada caso en función de la edad, extensión y evolución de la enfermedad, percepción del paciente sobre su enfermedad y sin olvidar la no infrecuente repoblación espontánea.

La alopecia areata no suele necesitar tratamiento. Pero los medicamentos (comúnmente esteroides tópicos) que se colocan en el cuero cabelludo pueden favorecer el crecimiento del cabello.

A veces, en el caso de los niños mayores y los adolescentes, los médicos recomiendan medicamentos orales o la aplicación de inyecciones de esteroides.

Tratamientos utilizados en formas en placas

Parece aceptado que el tratamiento de primera línea para adolescentes con AA en placas múltiples en extensión menor del 30-50% del cuero cabelludo serían las infiltraciones intralesionales de corticoide, que se sustituirían por corticoides tópicos de alta potencia, en aquellos que no toleren las inyecciones.

Dentro de otras alternativas y tratamientos para curar la alopecia areata, lo más habitual es recurrir al uso de corticoides, fármacos que reducen la hinchazón y el dolor.

También se puede emplear minoxidil, aplicado de forma tópica. Este fármaco actúa estimulando el crecimiento de nuevos cabellos y retardando la caída.

Tratamiento de las formas extensas o universales

En las formas extensas, la respuesta al tratamiento puede ser más variable y la elección debe realizarse con un dermatólogo, especialmente cuando se trata de un adolescente.

Se han utilizado productos tópicos como el minoxidil o Rogaine y corticoides de gran fuerza. El uso de Difenciprona hace que se consiga mejorar la alopecia en muchos casos.

En los últimos años está surgiendo con fuerza el uso de minoxidil oral como alternativa segura en el control de la alopecia androgénica y otras formas de alopecia. Amplias series publicadas, incluyendo adolescentes, así lo refieren con muy buenos resultados y excelente tolerancia.

Como posibles efectos secundarios, siempre leves, se describe hipertricosis (15,1%), mareos (1,7%), edemas en extremidades inferiores (1,3%), taquicardia (0,9%), cefaleas (0,4%), edema periorbitario (0,3%) e insomnio (0,2%).

En el caso de mujeres, asociados a espironolactona.

La elección del tratamiento debe valorar la edad, la extensión de la pérdida, la evolución, la tolerancia del adolescente y la percepción que tenga sobre la enfermedad.

Cuidados cotidianos cuando faltan cejas y pestañas

Cuando se pierden las pestañas, la utilización de gafas resguardará a los ojos de la luz y el polvo.

Sin las cejas, el sudor puede alcanzar e irritar los ojos. Por tal motivo, se aconseja utilizar pañuelos en la cabeza, sobre todo en verano.

Los niños mayores y los adolescentes que han perdido las pestañas quizás quieran usar pestañas postizas.

A algunos les gusta cubrirse las zonas afectadas con una peluca, un turbante o un sombrero.

Apoyo psicológico, familiar y escolar

La alopecia areata puede ser un desafío inesperado para las familias. Si tu hijo o hija está experimentando pérdida de cabello, probablemente te estés haciendo muchas preguntas: ¿Por qué está ocurriendo? ¿Es algo permanente? ¿Qué se puede hacer para ayudarles a sentirse mejor?

Habla abiertamente: Crea un espacio seguro para que el niño exprese sus emociones.

La terapia y los grupos de apoyo para quienes padecen alopecia areata pueden ayudar a su hijo a enfrentar los sentimientos negativos de la pérdida del cabello.

Por ello, contar con el apoyo de un terapeuta o psicólogo especializado puede ser clave para ayudar tanto al niño como a su familia a afrontar esta situación con resiliencia y comprensión.

Además, el acompañamiento psicológico también ayuda a los padres y familiares a comprender mejor la situación y a responder de manera empática y efectiva a sus necesidades emocionales.

La alopecia areata puede ser un reto para toda la familia, y aprender a manejarlo juntos puede fortalecer los lazos y crear un entorno de apoyo seguro y amoroso.

La alopecia no define a tu hijo ni a ningún niño que la experimente. Influencers y activistas han utilizado sus plataformas para visibilizar la alopecia y romper estigmas. Jóvenes que han encontrado apoyo en su comunidad han aprendido a aceptar su belleza única. Tu hijo puede ser parte de esta ola de aceptación y resiliencia, encontrando inspiración en quienes han abrazado su diferencia con orgullo.

Cuándo consultar con un especialista

Es importante acudir al pediatra en caso de que el menor sufra este tipo de alopecia.

La consulta médica permite confirmar si las placas corresponden a alopecia areata, alopecia total o alopecia universal, y descartar infecciones, enfermedades tiroideas, déficits nutricionales, alteraciones inflamatorias u otras causas de pérdida de cabello.

El deterioro de la “imagen capilar” puede ser muy estresante o angustioso requiriendo atención médica, apoyo estético y, en muchos casos, apoyo psicológico.

Adolescente con alopecia universal

Preguntas frecuentes sobre la alopecia universal en adolescentes

¿La alopecia universal es contagiosa?

La enfermedad no genera dolor ni se contagia.

¿La alopecia universal significa que el cabello no volverá a crecer?

La recuperación es impredecible. El pelo puede volver a crecer en algunos casos, pero también pueden producirse nuevas recaídas.

Con frecuencia, el cabello vuelve a crecer en varios meses, incluso sin ningún tratamiento. Sin embargo, muchas veces la alopecia areata universal es irreversible y la persona tiene que vivir sin pelo y utilizar pelucas para poder sentirse mejor.

¿Puede afectar a otras partes del cuerpo?

Este tipo de alopecia se caracteriza por la pérdida total no solo del pelo de la cabeza sino también del resto del cuerpo.

¿La alopecia universal es igual que el cáncer?

Hay veces en las que, la gente que no padece esta afección, no sabe diferenciar las manifestaciones propias de la alopecia universal respecto a las del cáncer.

La alopecia universal es una enfermedad autoinmune que afecta los folículos pilosos, las estructuras en la piel que producen cabello.

¿Tiene cura definitiva?

Actualmente, la alopecia areata no tiene una cura definitiva, pero en algunos casos, un diagnóstico temprano puede ayudar a recuperar la pérdida de cabello.

Todavía no tiene una cura específica y puede llevar a la calvicie total en el peor de los escenarios.

¿Se puede hacer un trasplante capilar?

En ocasiones, la caída del pelo es reversible y este puede volver a crecer posteriormente. El problema es que los ataques autoinmunes pueden volver a repetirse a lo largo del tiempo. Por ello, los trasplantes capilares no son una solución adecuada.

PERDIDA de PELO en JOVENES. ALOPECIA PERMATURA. Causas, TRATAMIENTO | Medicina Clara

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